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Microsoft ha hecho grandes cambios a su popular sistema operativo para mantener su relevancia en medio de las ventas explosivas de dispositivos móviles como el iPad de Apple, sin embargo, a algunos clientes corporativos les preocupa que Microsoft haya convertido su producto en un software poco familiar.

El nuevo sistema operativo, denominado Windows 8, introduce una nueva forma de navegar por una computadora que consiste en tocar filas de pequeñas ventanas, llamadas “tiles”, que representan páginas de Internet, parecidas a los íconos de los teléfonos inteligentes.

A algunas compañías que han probado el nuevo software, en especial aquellas que buscan seguir utilizando laptops tradicionales y computadoras de escritorio, les preocupa que sus empleados se vayan a frustrar con los cambios.

Para las empresas, el nuevo software plantea un problema de capacitación que no habían tenido desde que Windows 95 introdujo innovaciones como el botón de Inicio, que es reemplazado por una pantalla de Inicio en Windows 8.

Algunos gerentes sostienen que cualquier titubeo podría ser problemático, especialmente los retrasos en compras que otorgan al iPad y otras tabletas que no operan con Windows.

Sin embargo, algunos compradores de tecnología ya han realizado el cambio, y afirman que  actualmente como tableta, el iPad les da una fuerte combinación de funcionalidad, seguridad y precio.

Forrester Research encontró que alrededor de un tercio de las compañías que sondeó, planea adoptar el Windows 8 en algún momento, mientras que un  57% aún no ha considerado Windows 8. Cuando Windows 7 salió al mercado en el 2009, dos tercios de las compañías sondeadas señalaron que planeaban usar Windows 7, y 28% expresó que aún no había considerado Windows 7 o que planeaba salteárselo, a diferencia del 2009 cuando muchas empresas habían esperado años para actualizar su antiguo Windows. Ahora, muchos han gastado millones de dólares para instalar Windows , y se muestran reacios a hacer este gasto tan pronto.

Los gastos en dispositivos con Windows aún son mucho mayores a los de iPad, aunque el uso del dispositivo de Apple está creciendo a un ritmo rápido. Forrester estima que los gastos totales de las empresas en iPads este año llegarán a $10.000 millones, un salto del 76% frente al 2011, y los gastos en computadoras basadas en Windows disminuirían un 3% a $124.000 millones.