Año Nuevo, Vida Nueva dice la canción

Quien no ha escuchado esta famosa frase y hasta con ritmo que viene de una canción de antaño. Un año nuevo empieza, la gran mayoría de personas hace compromisos consigo mismo o con otros. Los negocios ya planificados previamente, arrancan con objetivos y tareas que cumplir. Ahora más que nunca con pandemia, muchos buscamos la manera de ser más asertivos con nuestras decisiones en todo sentido, tomando en consideración que lo único seguro es el cambio.

El 2022: ¿un año de recuperación mundial?

De todo corazón deseo que así sea. Ojalá! 

Vemos que la pandemia no da descanso, pero aún así, muchos en el mundo no quieren vacunarse y alrededor de esta decisión personal e individual, se juega el mundo su recuperación. 

Estos años pandémicos (2020-2021) nos han enseñado muchas cosas y creo que todos hemos tenido nuestras experiencias inesperadas, hemos conocido mejor nuestro entorno, incluyendo la gente que nos rodea. Las reflexiones han sido bastas, amplias, largas y aún falta mucho por hacer para llegar a consensos. La economía mundial se vio afectada y sigue afectándose por nuestras propias decisiones. 

Empresas, procesos de producción, marcas, servicios… todos los negocios se pusieron a prueba, algunas lo superaron, otras no, otras aún están en camino de probarse si sobreviven. 

De manera preocupante veo que las personas no terminan de asimilar que somos una comunidad gigantesca. Lo que pasó en China, nos afectó a todos. Nos cambió la vida. Con o sin intensión, lo hicieron. Hasta los memes de este Año Nuevo, lo publicaron con humor. Y aún así, veo que no existe un entendimiento cabal: todo nos afecta a todos. 

Las visiones glocal y global no se han difundido de manera correcta para que la humanidad este consciente del estilo de vida que necesitamos como raza. Las marcas han tratado de hacer lo suyo, el trabajo es arduo y falta mucho por hacer. Hemos sido testigos de muchos avances. Marcas de consumo masivo esforzándose por cambiar sus procesos para adaptarse (esto es difícil y costoso, por lo tanto, toma tiempo) hay que reconocerlo y seguir avanzando a pesar de las adversidades.

Prefiero ser optimista a pesar de todo lo que nos rodea y todas las noticias que vemos a diario.

Quiero pensar que la responsabilidad de cada uno, nos protege a todos. Que todos buscamos el bien común, una sociedad segura donde el trabajo no falte, las opciones abunden, los negocios crezcan, la educación sea una fuente de libertad, la salud de todos sea una prioridad conjunta, las personas gocen de estar con más personas, intercambiar conocimiento libremente, compartir risas, análisis y crecimiento personal, así como profesional. Una sociedad basada en libertad, respeto y valores básicos. 

El mundo en el que vivimos, el sistema establecido, no es perfecto (ni se acerca) pero es lo que hemos desarrollado como sociedad en el paso del tiempo; y por supuesto, debemos seguir trabajando en los ajustes necesarios, para que podamos desarrollar los ODS que nos llevaran a mejor camino (se supone).

Todo esto puede ser posible. Lo creo desde mi alma. Aún tengo fe en la humanidad. No sé como lo creo, pero aún pienso que podemos ser un mundo mejor. Si todos aprendemos a vivir en comunidad, entender que nuestras acciones tienen efectos y causas en nuestras propias vidas, en el entorno cercano e incluso en el planeta (esta más que comprobado con esta pandemia).

Tal vez, tu que estas leyendo esto, pensaras: Pobre inocente esta señora! Aún piensa que si se puede lograr algo mejor! Y yo solo pienso: si no somos optimistas, ¿para qué seguimos? ¿Por qué estamos día a día levantándonos? 

Analicemos un poquito la historia. Gracias a Dios. No sé cómo tampoco, pero los hechos me demuestran con seguridad que hemos avanzado a un mundo mejor que en los años 1800s. 

Hemos sido inconscientes en varios procesos de industrialización, demasiado ambiciosos en muchos casos, hemos abusado del campo y muchos recursos naturales, sin embargo, por ejemplo, cuando vemos un documental de esclavitud (presente aún en varios lugares del mundo) nos horrorizamos; tan solo hace 100 años, era normal. 

Para mi, eso es un avance. Así como que existan investigaciones periodísticas profundas sobre el otro tipo de esclavitud, la prostitución a través de redes sociales, este trabajo intenso y en conjunto en el que participan policía local, bancos, Interpol y empresas de software que traspasan fronteras; o, por dar más ejemplos, las campañas que integran redes sociales, software, ai, policía local, e Interpol y, como resultado capturan redes de pedófilos (campaña premiada por CannesLions en años atrás).

Ojalá y avancemos más rápido! Y seamos parte de otras mejoras muy significativas en el mundo, pero lo importante es que pongamos nuestro grano de arena en este mar de crecimiento social que en realidad, yo llamo evolución del ser humano, por tanto de la sociedad.

Muchas películas de ciencia ficción que se basan en libros, nos muestran mundos posibles según el desarrollo de la humanidad. Por ejemplo, tal vez hayas visto la película Elysium con Matt Damon (si no la has visto, te la recomiendo) donde la sociedad llega a dividirse tanto que incluso los acomodados viven fuera del planeta, porque el mundo esta acabado y solo es una fuente de energía.

La división social es el cáncer del planeta. 

La división puede ser social y no económica. Lo estamos viviendo. Las personas que no quieren vacunarse, ya no podrán ingresar a varios lugares en distintos países del mundo y esto no se trata de la libertad sanitaria como algunos intrépidos, inconscientes y aprovechados, lo han manifestado. Se trata de aislamiento auto provocado que puede incrementarse en comunidades y generar guetos a futuro. 

Y esta reflexión vino de un mensaje que se difundió en redes: si hay miles de productos de los que no sabemos los elementos químicos que contienen y los consumimos igual, sin cuestionar, ¿cuál es el lío con las vacunas?

Política, pandemia y sociedad.

Sin duda la pandemia siempre estuvo cargada con cola política. Incluso muchos piensan que es un invento y no existe; otros tantos, piensan que es el inicio de la tercera guerra mundial (siempre se dijo que iba a ser biológica o química); otros, aceptan que existe, pero es una gripa simple. Los extremos son increíbles, no me había percatado, pero hasta encontré quien dice que la culpa lo tienen los extraterrestres (hay de todo… prometo que no me invento, si quieres pasar el tiempo, busca y analiza esta teoría).

Los hechos nos han demostrado que 5.5 millones de personas han muerto de los 293 millones de casos detectados en el mundo donde vivimos 7.9 mil millones de habitantes en la actualidad. Solo para ponernos en contexto, el número de muertes en la Segunda Guerra Mundial ascendió, según varias estimaciones, a 60 millones de personas, lo que representó el 2.5% de la población mundial de ese momento (2.5 mil millones de habitantes en 1.950).

Incluso si el COVID-19 ha sido un ensayo para analizar cómo reaccionaríamos (una de las teorías de la conspiración), podemos decir que nos llevo un año y medio en pasar el sacudón de salubridad. Ahora estamos en el tiempo de prueba con respecto a cuánto tiempo nos toma en recuperarnos económicamente. 

Hoy, las empresas y organizaciones en general (publicas y privadas), saben que su plan de contingencia debe incluir un escenario de pandemia, así como se consideran los incendios, terremotos, inundaciones y otros factores que son externos a nuestro control y los que son de nuestro control y no se hacen. Recuerda que la práctica de un plan de contingencia es fundamental en los procesos de calidad. 

El ritmo de adaptación de los negocios deberá ser analizado en cada caso, y esto debería estar bajo la responsabilidad de un equipo concreto con visión de futuro y alto conocimiento de la industria en la que se desarrolla la empresa.

La industria de la salud ha crecido exponencialmente (obvio) pero otras industrias como juegos en casa por ejemplo, también lo han hecho. Durante la pandemia no ha todo el mundo, le fue mal. El marketing digital explotó y quien no se ha subido en el tren, pues debe hacerlo. Ojo, no me refiero únicamente a redes sociales; entendamos bien lo que significa marketing digital y la transformación digital en los negocios.

La tecnología es uno de los sectores que más ha ganado, pensemos en todo lo que tuvimos que adaptar hasta en el negocio más pequeño que pudo invertir un poco. Los negocios digitales han crecido. La conectividad ha tenido que dar brincos enormes para poder brindar mejor cobertura, los antivirus tienen que seguir desarrollándose a mil por hora. Los hackers han incrementado, los crímenes cibernéticos han incrementado. La geolocalización ha sido una herramienta fundamental para muchos. Y se vienen cambios tecnológicos impresionantes! (Ya escribiré sobre eso incluyendo las criptos).

Sin la ciencia estaríamos muertos. Los 293 millones de contagios, probablemente eran muertes; pero gracias a la adaptabilidad de los científicos, doctores, enfermeras y todo el personal de la ciencia; no es así. El desarrollo de las vacunas, nos permitió volver a vivir “algo” más tranquilos. Los fabricantes de ropa que se pusieron a fabricar mascarillas… fantástico! Les ha ido muy bien. Los fabricantes de las telas y materiales de desinfección han ganado mucho. El alcohol por ejemplo, tanto el que se bebe, como el que se usa por sanidad. Así podría nombrar miles de ejemplos. 

La llamada “normalidad” o tiempo pre-Covid-19 no volverá. 

Los consumidores tenemos ya otras costumbres. La época pandémica demostró que somos seres de costumbres y que los cambios bruscos nos cuestan, pero al final, poco a poco, nos adaptamos. Una tarea de todo departamento de mercadeo que ha sido brutalmente sacudida, es la mesa de análisis del comportamiento del consumidor. Si no lo han hecho, por favor háganlo porque caso contrario, estarán perdidos. 

Los estudios de salud mental demuestran que estamos viviendo una época de comportamiento interesante por decir lo menos, te invito a investigar esto un poco o a profundidad, si lo deseas, para la aplicación en los negocios. Hay nuevas oportunidades. 

Los negocios que cerraron durante la pandemia y no se han podido recuperar a un nivel del 50% en comparación al tiempo pre-Covid-19, necesitan de una reestructuración basada en innovación adaptada a la realidad actual que considere todos los factores relacionados. 

“El mundo gira, el tonto mira” evitemos que esta sea la frase de nuestra vida laboral, profesional, y personal. “Tomemos el toro por los cuernos” (ya parezco chapulín) con valor, energía positiva, convencimiento en nosotros mismos, con fe en la humanidad y pensando que la libertad de uno, termina cuando inicial el espacio del otro; tracemos bien este límite para crecer en entendimientos y no para dividirnos.

Todos estamos iniciando un año que esperamos sea de recuperación en todo sentido. 

Hay que tener en cuenta como estrategas de negocios que nuestros consumidores están viviendo un entorno de cambios bruscos permanentes, lo cual genera ansiedad que se manifiesta en muchas formas. Las personas debemos aprender a relajarnos y el tiempo personal se ha hecho imprescindible. Escuché en una radio que preguntaban sobre los propósitos de año nuevo, uno de los oyentes dijo “ser más sociable” y fue uno de los comentarios de mayor enganche. 

Si quienes hacemos este mundo estamos en esta transición, obviamente los negocios lo están, la economía lo está, la educación, la política, la salud, y todo lo demás también. 

Simple, nosotros somos los que creamos todo lo que estamos viviendo. Tomemos control de lo que esta a nuestro alcance, hagamos los esfuerzos necesarios y lo que se puede se cambia, lo que no, pues no se cambia, se elimina. 

Hay que estar atentos. Ser conscientes de esta situación de cambios abruptos y tener alternativas para adaptarnos como personas y como negocios.  Así también, parar el impulso de quienes quieren aprovecharse en mal sentido de este momento, sea lo que sea, nosotros estamos a cargo. Asumamos nuestras responsabilidades. Asumamos nuestros errores. Perdonemos a otros y a nosotros mismos, tengamos paciencia, seamos tolerantes, claros en lo que queremos y comuniquemos bien. 

Comparto áreas que considero importantes para monitorear:

Ambiente, agricultura, ciencia, transporte, tecnología, vivienda, estilos de vida.

También comparto estos links que son interesantes para data:

https://www.worldometers.info/es/poblacion-mundial/

https://datos.bancomundial.org/indicator?tab=featured

https://ourworldindata.org/coronavirus-data

Te deseo un año de renovación, innovación, creación y ejecución; miles de bendiciones a ti que estas llegando a estas líneas finales, seas o no creyente, no importa, recíbelo en muy buen plan. Que tengas un Año Nuevo realmente lleno de vida nueva.

@MaBelenTinajero