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La música sigue siendo un importante ingrediente de la publicidad. Los anuncios, desde años atrás, han recurrido a las melodías y canciones pegadizas para crear un mayor impacto y recuerdo de marca en los consumidores.

Más allá de la música y su fuerte impacto e influencia emocional, existe otro ingrediente en esta gran receta creativa: el baile y las coreografías.

Muchos anuncios actuales han sorprendido a las personas con puestas en escenas y bailes imposibles, coreografías impulsadas por nuevos estilos y tendencias musicales que han dado un nuevo enfoque a la publicidad.

A pesar de ello y de su evolución actual, grandes artistas musicales y cantantes como el ya fallecido rey del pop, Michael Jackson, fueron pioneros en la década de los 90, en llevar su estilo de baile a la publicidad, junto a marcas como Pepsi.

Marquese Scott es otro de los nombres propios del baile de nuestro tiempo. Un maestro del Dubstep Dance, quien ha protagonizado spots y videos publicitarios de marcas como Peugeot, mismos que han tenido renombre a nivel internacional.

Los bailes y las coreografías se han convertido, en los últimos tiempos, como una estrategia publicitaria que atrae a muchos consumidores, pues atrae y seduce, hasta convencer al público objetivo de adquirir un determino producto, o seguir una determinada marca.