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Más que un tema económica es una decisión de vida que actualmente en los Estados Unidos está tomando fuerza cada día más. Vivir en un Tiny House. Los modelos son varios, unos tienen ruedas otros no, unos viajan en ella y otros no. La simplicidad se apodera del interior y de la vida misma de las personas que habitan en estos espacios que pueden llegar a ser tan pequeños como 13 metros cuadros. Tienen un valor entre US$ 1.200 y US$ 30.000.

Blogs, series de tv, documentales y más contenido mediático se ha realizado ya sobre este movimiento que para unos es un cambio de vida y para otros es la solucion inmediata a problemas económicos. Según la BBC Mundo: La “tribu” de los “Tiny houses” (casas pequeñas) apareció en el documental Tiny, emitido en Netflix y en el “reality” ShowTiny House Nation, emitido en la televisión estadounidense.

La revista Country Living en uno de sus artículos señala que en la última década, la popularidad de las casas pequeñas va en aumento a medida que están apareciendo por todo los Estados Unidos, más personas deciden reducir el tamaño de sus vidas. Aclara que si bien las estructuras suelen medir menos de 28 metros cuadrados, el movimiento de la casa pequeña no es necesariamente sobre el sacrificio. Diseños innovadores y muy bien razonados, algunos propietarios han descubierto una pequeña casa en realidad conduce a una vida más plena aún que sea más simple, conectándolos con la familia, los amigos y la naturaleza mientras están liberados de las hipotecas, el despilfarro y la urgencia de mantenerse al día con los vecinos.

En cuanto a los diseños, maximizan la funcionalidad y el estilo. Algunas están sobre ruedas, otras están en terrenos grandes o en patios pequeños, y hasta existen modelos flotantes. Los precios están entre US$ 1.200 hasta los US$ 30.000.

La BBC Brasil entrevistó al creador de uno de los más populares blogs sobre el movimiento Andrew Odom (tinyrevolution.com) quién comentó que muchas personas tomaron la alternativa tras la crisis del 2008 y que muchos buscan soluciones rápidas a problemas específicos como la deuda e ignoran la esencia del movimiento, que “tiene que ver con una transición espiritual, mental y física”.

Cada vez más estadounidenses deciden vivir en casas de este tipo para ahorrarse dinero y esto según Odom, causa confusión. “A menos que la persona dé los pasos internos necesarios para separar el deseo de la necesidad y se libere de la sociedad materialista, la mudanza no tendrá éxito”. Indica como precio regular de esta casa US$ 12.000, la razón por la cual resuelve una parte del problema. Sin embargo también existe un tema legal, pues hay muchos lugares que no permiten que la gente viva en lugares así.

¿Es un retomar de una de las facetas del movimiento hippie de la década de los 60s, cuando vivir en armonia con el entorno era parte de la frase “peace and love”? Más allá de lo económico, rescatar el espacio verde que cada vez, es más escaso en el mundo urbano y ser más simple.