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Paúl Pérez Orellana, gerente de negocio industrial de Moderna Alimentos, se refiere a su Estrategia de Sostenibilidad Corporativa, y como parte de ella, al programa “Orgullosamente Panificador”con el que apoyan la profesionalización de los panificadores ecuatorianos. “Este proyecto lo venimos desarrollando desde 2016. Nuestro modelo de negocios como Moderna Alimentos se basa en las tres “P” de la sostenibilidad: producto, personas y planeta. Cuando se dio el terremoto en Manta, nace la iniciativa de ayudar a las personas de la provincia, desde un sentido de sostenibilidad y voluntariado corporativo, pues tenemos la planta de producción ahí y  pensamos en cómo hacer que la provincia se reactive. Primero entregamos kits de supervivencia a empleados, proveedores y clientes. Luego de varios meses, la provincia se estabiliza y surge la idea de hacer un programa que permita a los grupos de interés  del sector panificador de la provincia de Manabí, crecer como personas y profesionales de manera sostenible en el tiempo” dice Pérez.

Comenta que al realizar un acercamiento con los panificadores, se conocen algunos de los temas que son de su interés y entonces se define un programa piloto, con 70 clientes, a inicios de 2017, en Manabí. “Diseñamos un programa con expertos en pedagogía, para que vayan y den capacitación personalizada al dueño de la panadería y sus colaboradores. El programa tiene 4 modulos: finanzas personales, finanzas para el negocio, administración del negocio y ventas y servicio al cliente. Así se desarrolló  la primera etapa, en Manabí con invitación abierta a clientes de Portoviejo, Calceta, Chone y Manta. La ceremonia de graduación se realizó en Manta.  Y dado el éxito del programa se replicó en Quito,Guayaquil, Ambato, Riobamba y Cuenca, llegando a un total de 300 panificadores”.

“Lo hicimos con un sentido de aportar a la sociedad y al círculo de influencia más cercano, sin pedir nada a cambio, pero las estadísticas comprueban que más de 80% de clientes siguen comprando nuestros productos y la gran mayoría han incrementado las compras por el nivel de fidelidad y confianza que han obtenido por este programa” explica Pérez.

Considera que “ha sido interesante entender a profundidad sus temores y aspiraciones. Los ritmos de crecimiento del país no son tan fuertes por ahora, el consumo es lento y su principal reto, como microempresarios y cabezas de familia, es que quieren vender más. Basados en este entendimiento decidimos hacer los pilares con ventas y servicio al cliente, es el módulo 1, pues es el que más impacto puede generar. Abordamos visibilidad y merchandising, como hacer para generar ventas de impulso, recetas innovadores,etc”.

Explica también que “otro modulo que gustó mucho, pero fue difícil, es el tema de costeo. A los panificadores les gustó tener un mejor entendimento de cómo poner un correcto precio, pero fue muy complejo por los vacíos que presentaban, por su nivel de capacitación, ya que muchos no habían completado su formación secundaria”.

Pérez destaca que “en este programa se han involucrado un sinnúmero de personas a manera de voluntariado. 25% de la nómina pertenece a algún programa social, está en el ADN de la compañía. En este caso particular involucramos gente de marketing, ventas, mercadeo, trade, producción. Ha sido un grupo enorme, incluso proveedores nos han dado una mano y horas adicionales de trabajo por el sentido de aportar a un fin que va por encima de rentabilidad económica”

Resalta que la RSE es un elemento transversal en la compañía. “Hay un tema fuerte de sostenibilidad y de hacer el bien. Vamos más lejos de lo que dicta la ley, nuestros directores promueven que nos involucremos en actividades que vayan más allá del trabajo diario, que impactemos en la sociedad y el ambiente. Somos ciudadanos corporativos responsables, no solo de palabra, sino de hecho. Tenemos un excelente equipo humano, hay un buen match entre la cultura organizacional y las personas que trabajamos. Hacemos lo que nos gusta y  las tres “P”: planeta, producto y persona, son la base de nuestro modelo de negocios para ser rentables económicamente en el tiempo, hay esta cultura y el directorio de la compañía está muy involucrado en esto”.

Pérez enfatiza que “el programa ha sido tan contundente en la propuesta de valor que casi el 80% de clientes nos prefieren como sus proveedores y el impacto de este programa ha hecho que ellos vendan más. La oferta de valor ha sido muy atractiva de cara a nuestros clientes”.

En cuanto a las proyecciones para 2019 comenta que tienen planeado empezar la tercera ronda del programa, en el segundo trimestre. “Aún no hemos elegido las provincias, tenemos candidatos por definir, es un programa que lo que queremos llevar de largo. Estamos planeando graduar 150 panificadores para llegar a 500 en total en este año”.

En lo que se refiere al proceso de selección, explica que principalmente estuvo enfocado en el segmento de panaderías artesanales, que son alrededor de 10 mil en el Ecuador. Consideraron que lo que realmente impacta es el perfil actitudinal del panadero y ese fue el criterio de selección. “Fuimos consultando a los clientes quién estaría interesado en la capacitación, y los que lo hicieron fueron lo que tienen interés de crecer y mejorar la calidad de vida de sus familias, hubo un grupo que estuvo interesado a morir y ese fue al que le apuntamos” destaca.

Pérez señala también que “a raíz del programa surgió el interés de hacer un reality show y así surge “En las puertas del horno”, como un concurso para ganar el premio al mejor panificador de la ciudad de Quito. Esto se emite vía Facebook Live y uno de los premios era maquinaria para la panadería. Eran 8 panificadores concursantes. Ellos se hicieron my amigos y entendían los problemas del otro, a tal punto que el ganador fue Ángel Armas, quien al recibir el premio de la maquinaria, decidió donar el premio a uno de sus compañeros que aún hacía el pan manualmente.  Esto fue muy impresionante y da la medida de la calidad humana y profesional del gremio. Son gente que admiro mucho” enfatiza.

Finalmente comenta que el año anterior participaron en un concurso del Centro Mexicano de Filantropía, CEMEFI, que premia a las mejorar prácticas de RSE en la región, y en la categoría impacto social e involucramiento en la comunidad, Moderna Alimentos ganó. “Esto nos llena de satisfacción porque ha sido un programa que ha transformado vidas, porque competimos con proyectos grandes en la región y nos ganamos el premio” .

Escuchar la entrevista completa aquí: