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DSC04698“Lo más importante es que llegues a un lugar y a penas entras sientas que eres el dueño, que esa es tu casa. Que la gente sienta que el personal que está trabajando ahí lo hace por ellos y que lo hacen con gusto y no por obligación. Es mucho más complicado de lo que suena pero se logra si se hace lo adecuado, es decir la selección de personal, entrenamiento, prácticas y unir todas las cosas. Hay un concepto básico en turismo, puedes tener el mejor hotel del mundo pero si el servicio es malo la gente no regresa, puedes tener un hotel sencillo, si el servicio es bueno va a influir para que la gente se quede. Si logras tener la suma de las dos se logra el objetivo”, dijo Daniel Jácome, Gerente General de Lex Terra.

Daniel Jácome es una persona con varias facetas, baterista de Tercer Mundo desde hace 20 años, logró también obtener su licencia para ser guía de Galápagos y ha venido desarrollando estos dos trabajos alternadamente. Mientras el grupo tomaba fuerza y empezaba con conciertos y presentaciones, Jácome se dio tiempo para trabajar esporádicamente en Galápagos y viajar alrededor del país continuamente.

Estos viajes constantes como guía turístico e integrante de Tercer Mundo le dieron la oportunidad de apreciar la infraestructura hotelera del país. Se percató de que tipo de hoteles les gustaba más a la gente y el tipo de servicio que debía brindarse. En Galápagos conoció un turismo de lujo con pasajeros de muy buen nivel.

Cuatro años atrás, Jácome decidió adquirir una propiedad en Bahía de Caráquez, donde ahora se encuentra Casa Ceibo Hotel Boutique & Spa. Después de varias negociaciones logró una propuesta a su alcance y decidió comprar la mansión y desarrollar un proyecto sencillo de turismo. Sin embargo logró contactarse con un extranjero que se interesó en el proyecto, aunque su idea era desarrollar un hotel de lujo y exclusivo.

Conformada la sociedad, en el año 2007 empieza el desarrollo del proyecto conjuntamente con Pablo Mora, arquitecto y bajista de Tercer Mundo, quien además es vitralista. El proyecto inicial fue la restructuración de la casa construyendo 8 habitaciones, sin embargo se presentó un diseño de 18 habitaciones que resultó más práctico y solucionó varios problemas de crecimiento que tenían para el futuro.

Al empezar con el diseño del hotel, Jácome consiguió un exportador de madera muy fina que sirvió para adecuar el hotel. Además el arquitecto colaboró con el diseño de más de 2000 lámparas de vitral hechas exclusivamente para Casa Ceibo que le aportaron un valor inigualable a la decoración.

Seis meses antes de terminar la construcción que tomó aproximadamente dos años y medio, Jácome y su socio decidieron empezar con la selección de personal. “Era importante empezar con la selección de personal pues necesitábamos que cuando el hotel empiece sus operaciones, la gente brindara el servicio que queríamos.” Señaló Jácome.
Según nuestro invitado, este `proceso resultó complicado por la ubicación del hotle pues uno de los objetivos planteados fue contar con la mayor cantidad de gente de la zona. Tras el proceso de búsqueda consiguieron buenas personas pero que no contaban con la suficiente experiencia o formación, por lo que fue necesario dar pie a un arduo proceso de entrenamiento.

Jácome señaló que es fundamental que la experiencia del visitante sea única, que se sienta dueño del lugar al que llega y que el personal trabaje con gusto para ofrecerle todo lo que necesita. Explicó que la calidad del hotel y el servicio deben ir de la mano, pues si el servicio no es bueno la gente no regresa y tampoco recomendará el destino con sus conocidos.

Con esto establecido, Casa Ceibo decidió medir la calidad de los servicios que estaban ofreciendo, por lo que empezaron un proceso de certificación con varias instituciones. La primera que obtuvieron fue Smart Voyager de Rain Forest Alliance, luego siguió un reconocimiento de Condé Nast Johansens y una medalla de Chain de Rotisseur, una importante cofradía gastronómica.

“Además hicimos un trabajo muy importante en la búsqueda de actividades para los visitantes del hotel. Hay muchas actividades que la gente puede disfrutar en la zona, y el pasajero internacional quiere salir, conocer, ver atractivos naturales y ver cultura.” Casa Ceibo desarrolló un catálogo de actividades que junto con el servicio en el hotel se creó una experiencia única para los turistas.