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En el marco de conferencias del festival El Ojo de Iberoamérica, Fernando Vega Olmos llegó para cautivar al público que sumaba aproximadamente 1,200 personas. Su conferencia dominada «Monopolio» duró casi una hora y media, en la que los asistentes escuchamos ejemplos de sus 30 años de experiencia y disfrutamos de los consejos que tal vez sin querer, se pudieron convertir en una hala de orejas para varios asistentes. MarketingActivo les entrega esta conferencia en dos partes. En esta primera mitad, Vega Olmos dijo que los publicistas trabajan en la construcción de marcas y que se hace publicidad para que se vendan cosas, por lo tanto hay que ser consistente y crear un monopolio emocional.
Vega Olmos explicó que utiliza el término “Monopolio” porque es una actividad comercial y la publicidad se hace para vender cosas. “Trabajar en la construcción de marcas es crear un “monopolio emocional” que implica definir con la misma simpleza con la que se definen los monopolios, en los que se quiere vender únicamente el producto propio…el monopolio emocional debe ayudar a comunicar mensajes subliminales”, expresó.

Cuando se ha vuelto una obsesión hablar de “big ideas”, la publicidad lo que hace es amplificar, magnificar; esto logra que si un producto malo se amplifica, se haga peor de lo que ya es, opinó el conferencista.

Hablando acerca de la experiencia de la transformación de la campaña de Axe, Vega Olmos contó que el éxito surgió luego de hacer un cambio en el target, hablar desde un lugar más interesante y sobretodo, cambiar el tono del comercial, a uno más justo y propicio. “Axe Effect no cambio mucho la lata, ni el producto tampoco, lo que cambio fue el tono; y todo esto encapsulado en 10 segundos generó éxito, pero a partir de un cambio de target y de darle continuidad”, explicó.