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En la columna semanal de MarketingActivo en Diario Hoy, sección Dinero, escrita por María Belén Tinajero, el día 24 de febrero del 2009, se abordó el tema referente a el éxito o fracaso del E-mail Marketing.

Una campaña de e-mail marketing se convierte en un fracaso sin una base de datos bien elaborada, creada con información relevante del cliente para el giro del negocio. Para esto, lo fundamental es contar con el permiso del cliente al obtener sus datos para la generación de las bases de datos, no solo por la parte legal, sino porque la campaña no debe ser invasiva ya que perjudicará su eficacia.

El e-mail marketing se ha convertido en una de las estrategias más eficientes del momento, muchos la consideran un canal de comunicación elemental para llegar a sus clientes de manera concreta, con la posibilidad de ser personalizada y que brinda resultados casi inmediatos.

Sin embargo, no es ninguna sorpresa que el éxito de estas campañas esté sujeto al tipo de información que hayamos obtenido de los clientes. El proceso de obtención de datos se convierte en una pieza principal que debe trabajarse planificadamente, previo a cualquier campaña.

Aunque siempre se dice que mientras más conozcas de tu cliente, será mejor, la construcción de la base puede realizarse por fases, determinando los datos prioritarios y secundarios.

Lo más importante es que la empresa no puede olvidar que el cliente debe ser quien brinde su información de manera directa y autorice a ser uso de ella para campañas de e-mail marketing o cualquier otro tipo. No solo por la legislación, sino porque a nadie le gusta recibir información que no ha solicitado, lo que resulta en una antipatía con la marca que realice la campaña, consiguiendo un resultado contrario al que deseamos y desperdiciando una oportunidad de éxito.

Hay que remarcar que el cliente brinda la información y autoriza su uso a la empresa que lo solicita, ésta no puede vender su base de datos, ya que el cliente ha confiado en ella, más allá de la parte legal.