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Articulista: José X. Orellana Giler

En una entrevista, a finales del 2015, nos referíamos a que la recuperación económica sería en forma de “L” ósea con bajo crecimiento por algunos años.  Recientemente, el Banco Central redujo su estimado de crecimiento para el 2018 del 2.5% al 1.5%.  Nuevos estimados del Banco Mundial y el Fondo Monetario son de 1.5% y 1.1%, respectivamente.

En BizBroker estimamos que las antes mencionadas instituciones están detrás de la curva y que la economía se desacelerará más este segundo semestre y promediará menos del 0.9% el 2018.

La economía se ralentiza por dos factores:

  1. Reducción en más del 50% de la inversión pública en comparación con el 2017. Esto debido a que el déficit fiscal a inicios de año se estimaba en $8 millardos, una cantidad inmanejable, que se está tratando de reducir entre $4,1 millardos a $4,5 millardos
  2. Falta de financiamiento que incrementa los atrasos a proveedores del sector público.  Las autoridades indican que solo falta de financiar este 2018 cerca a $2.500. Sin embargo, hay estimados incluyendo proveedores, pagos por preventa de petróleo, y otros pasivos que indican $4.400 millones [1]. Aunque, el Ministerio de Finanzas indica que solo falta de encontrar fuentes de financiamiento para $450 millones este año

En el plano internacional, salvo el incremento del precio del petróleo[2], la situación es compleja para el Ecuador.  Goldman Sachs, Barclays, RBC, y Moody’s predicen 4 alzas adicionales, más la de diciembre, por parte de la Reserva Federal de EEUU, el 2019.  Estas alzas afectan al rendimiento del bono de 10 años de EEUU, que estimamos alcance 3.5% para el cierre del año.

Adicionalmente, la guerra comercial de EEUU y problemas en países emergentes han incrementado la incertidumbre y elevado el riesgo país, transversalmente.

Ecuador no ha sido excepción a este fenómeno con su riesgo país alrededor de 659 puntos básicos al 9 de octubre y bastante correlacionado con el riesgo de Argentina.  Este alto riesgo país sitúa una posible emisión de bonos soberanos a 10 años, en 10%, una tasa inaceptable para el Estado.  Envidia ajena a Colombia, que emite bonos a 30 años al 5%.

Además, esta alza del interés en EEUU, hace más atractivo al dólar, incrementando su valor vis-a-vis otras monedas, especialmente en economías en vías de desarrollo que compiten con nuestras exportaciones no petroleras.

Esto tiene otras ramificaciones, por ejemplo, el efecto de la depreciación del renminbi, moneda de la República de China,  en relación al dólar, de 6.2 a 6.8 renminbi por dólar, lo que  afecta a nuestras exportaciones camaroneras hacia ese país, llegando a una caída de 50 mil renminbi por contenedor o casi 200 millones de dólares anuales.  La demanda de nuestro banano también sería afectada por las depreciaciones del rublo ruso, lira turca, peso argentino y peso chileno respecto del dólar.

Desde un punto de vista financiero hay dos necesidades principales:

  1. Suplir las necesidades de financiamiento para el 2018 y 2019 y,
  2. Reducir el interés promedio ponderado de la deuda del Ecuador que está entre 5-6%

Para satisfacer ambas necesidades se exploran opciones como:

Optimizar las compras del sector público que suman USD 6 millardos. Esta debió ser la primera opción a implementar desde hace 18 meses.  Un estudio de McKinsey and Company estima que optimizando el ahorro en compras públicas, con “mejores prácticas” y otras metodologías, se puede alcanzar ahorros de 15 a 28% que para Ecuador equivaldrían a 900 a 1.700 millones de dólares.

Incrementar ingresos sea vía focalización de subsidios a la gasolina EXTRA y retirar subsidio al etanol para la gasolina ECO, incrementar el IVA a 15%[3], implementar IVA diferenciado, incrementar aranceles al tope de la OMC, etc.

Venta/optimización de activos vía Alianzas Publico Privadas, empresas publicas con alta generación de flujo libre de caja como CNT[4] (o con activos como las torres), fusión de las dos empresas petroleras para una oferta pública de acciones (OPA), etc.

Solicitar nuevos préstamo al FMI bajo programas SBA o EFF, especialmente después de las elecciones sectoriales (hay un préstamo que  se obtuvo el 2016 por el terremoto de Manabí) y otras multilaterales, a China, prestamos en base a petróleo, estructuras financieras novedosas como los REPO con Goldman Sachs, tanto de oro como con exceso de colateralización (aunque hay un límite a estas), et al.

El presupuesto del 2019 aumentaría en 2 millardos por el pago al IESS y a los jubilados.  Por lo que el déficit fiscal podría estar por encima de los 3.7 millardos esperados. Y se necesitaría más de 8 millardos de dólares entre amortizaciones e intereses.  El 2020 se necesita refinanciar 2 millardos de dólares de amortizaciones, 1.5 millardos de los Bonos Global 2020 y 500 millones del acuerdo de recompra (REPO) de oro con Goldman Sachs[5]. Esto sin saber ¿cuál sera el pago por el caso Chevron?

 

Navegar este complejo panorama apunta en el plano de las finanzas públicas no solo a un cambio de timón; sino, a la toma de decisiones duras enmarcadas en un programan económico con respecto al 2019 y en adelante.  Claro está estas decisiones serán post-elecciones sectoriales.

Notas al pie:
[1] Economista Fausto Ortiz de la Cadena
[2] Estimamos que el precio del petróleo WTI subiría un 5-7% el 2019. WTI es el petróleo índice  referencial para el precio de la canasta de petróleo Ecuador. El primer trimestre del 2019 podría tener precios del petróleo cercanos a $90 para el WTI.
[3] Estas alternativas de alza del IVA, IVA diferenciado, y elevar aranceles se estudiaban desde marzo de este año.
[4] Aunque no creemos que esto sea posible en menos de unos 18 meses dado que se necesitaría tener estados financieros auditados para las distintas transacciones.
[5] Hubo recientemente una transaccion de $100 millones con Credit Suisse.
SOBRE EL AUTOR

José X. Orellana Giler
Móvil  593.99475.9325
Twitter @jose_orellana_g
Actualmente es socio en Plan A Consulting y en BIZBROKER empresas que se dedican a la creación de valor para sus clientes que abarcan Start Ups, PYMES, y Empresas Corporativas vía finanzas corporativas, estrategia/planificación, y mercadeo.José ha trabajado en el sector privado en asesoría empresarial con McKinsey & Company. Además, ha sido Gerente en Banco del Pacifico/VALPACIFICO, Product Manager en Progressive Insurance, y Director/VP de Planificación en Enterprise IPG.  En el sector público, originó las conversaciones para el Drawback para exportadores como Viceministro de Comercio Exterior para la República del Ecuador.

José tiene un Bachelor of Science en Ingeniería de Sistemas Industriales con una segunda especialización en Economía Internacional, un Master in Engineering en Ingeniería de Sistemas Industriales, y un M.B.A. del Darden Graduate School of Business donde fue recipiente del Shermet Award. Todos los títulos fueron obtenidos en la Universidad de Virginia, Charlottesville, EE.UU.