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Primero, se debe reconocer que el Ministerio de Finanzas se ha esforzado en reducir el déficit fiscal, que apuntaba a $8 mil millones, a una cifra entre $4 a 5 mil millones.  Como indicamos en el editorial anterior, se ha reducido fuertemente la inversión pública y como secuela se ha ralentizado la economía.

Segundo, es época de preparar presupuestos familiares, empresariales, etc.  El presupuesto es una herramienta básica para una sana gestión administrativa y financiera; por lo tanto, debe ser sincero.  Tarea difícil, pero necesaria especialmente en tiempos de estrechez económica.  Recientemente, se presentó la proforma para el 2019, sobre la cual destaco ciertos puntos:

Financiamiento alto, pero no imposible: Para amortizaciones y déficit fiscal se necesitan  $9 mil millones.  Esto implica que se necesitarían $4 a 5 mil millones en préstamos del exterior dado que el resto serian renovaciones de préstamos internos.

La coyuntura global actual es de alza de tasas en EE.UU. (bono de 10 años podría llegar al 4%) y con un riesgo país alto (cerca a 680 puntos básicos); aunque si se logra mostrar mejoras en la reducción del déficit fiscal este podría reducirse.  Esta coyuntura hace muy difícil emitir bonos soberanos a una tasa del 9%, pero no imposible.

Habría potencialmente un incremento en atrasos del 2018 al 2019 y no se incorpora todo lo solicitado por el IESS $2.457 millones[1] dado que solo se presupuesta $1.995 millones, incluyendo ISSFA e ISPOL, (IESS recibiría $1.240 millones).

Al final, las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) continuarán y habrá que ver qué resulta del viaje a China a fines de año.

Intereses crecen: La proforma 2019 indica pago de intereses de $3.4 mil millones o 6 a 7 puntos del IVA.  Pensemos que en 8 años, el pago de interés en la deuda pública se ha quintuplicado.   No podemos seguir pateando la pelota hacia adelante, incrementando el pago de intereses $200 a 400 millones cada año, si la economía no crece lo suficiente.

Supuestos agresivos:   Supuestos poco conservadores que parecen cumplir expectativas políticas y comunicacionales.  Entre ellos destacan el Producto Interno Bruto (PIB), crecimiento de la economía, inflación, ingresos por concesiones, etc.  Un crecimiento menor de la economía afectaría al ingreso tributario (IVA e ICE).

Además se espera $1 mil millones en concesiones.  Esto es difícil de garantizar que se concrete el 2019, dada la necesidad de un marco legal apropiado, estados financieros NIIF, etc.  De no darse estos ingresos, se incrementaría el déficit primario y por ende la necesidad de financiamiento (déficit fiscal).

Quizás dar la impresión de que las metas son más fáciles de alcanzar, no es una buena idea.

El estimado de precio promedio del petróleo para el 2019 parece razonable, dada las expectativas del mercado  para el 2019, pero el petróleo ha bajado desde Octubre y amerita una potencial revisión.  La producción se espera se incremente y se ha liberado petróleo, que era parte de preventas petroleras, probablemente para una nueva preventa y para el mercado spot.

Subsidios al alza: $7 mil millones equivalente a todas las exportaciones de banano, camarón, y flores.  Sesenta por ciento para combustibles o $4.2 mil millones; aunque, el Viceministro Carrillo indicó que no se eliminarán los subsidios a los combustibles, será necesario revisarlos, si hay una negociación con el FMI.

Como indicamos en un editorial anterior, es necesario tomar medidas fuertes, pero razonables.  Sin embargo, no todo es el tema presupuestario financiero. Tenemos que incrementar nuestra productividad que es menor que la de Chile, Costa Rica, Colombia, Perú, Panamá, etc.  También debemos facilitar el emprendimiento, no solo con crédito, sino con menos tramites.  En esto, nuestra caída del ranking de 118 al 123 en el Doing Business 2019, elaborado por el Banco Mundial, no es una buena señal.

Tenemos que pensar que Latinoamérica en general, está en el peor cuadrante con respecto a la Cuarta Revolución Industrial, según el World Economic Forum y esto debe ser parte de nuestra estrategia de desarrollo para el Ecuador del 2030.

[1] Aporte del 40% del Estado por pensiones $1.812 millones, contribución por el pago de las atenciones medicas de jubilados y personas con discapacidad $477 millones, y otras prestaciones incluyendo seguro social campesino $168 millones.  Las prestaciones del IESS se han duplicado en los últimos 8 años con relación al PIB de $1.444 millones a $4.324 millones el 2019.
SOBRE EL AUTOR:
José X. Orellana Giler
Móvil  593.99475.9325
Twitter @jose_orellana_g

Actualmente es socio en Plan A Consulting y BIZBROKER empresas que se dedican a la creación de valor para sus clientes que abarcan Start Ups, PYMES, y Empresas Corporativas vía finanzas corporativas, estrategia/planificación, y mercadeo.

José ha trabajado en el sector privado en asesoría empresarial con McKinsey & Company. Además, ha sido Gerente en Banco del Pacifico/VALPACIFICO, Product Manager en Progressive Insurance, y Director/VP de Planificación en Enterprise IPG.  En el sector público, originó las conversaciones para el Drawback para exportadores como Viceministro de Comercio Exterior para la República del Ecuador.

José tiene un Bachelor of Science en Ingeniería de Sistemas Industriales con una segunda especialización en Economía Internacional, un Master in Engineering en Ingeniería de Sistemas Industriales, y un M.B.A. del Darden Graduate School of Business donde fue recipiente del Shermet Award. Todos los títulos fueron obtenidos en la Universidad de Virginia, Charlottesville, EE.UU.

[1] Aporte del 40% del Estado por pensiones $1.812 millones, contribución por el pago de las atenciones medicas de jubilados y personas con discapacidad $477 millones, y otras prestaciones incluyendo seguro social campesino $168 millones.  Las prestaciones del IESS se han duplicado en los últimos 8 años con relación al PIB de $1.444 millones a $4.324 millones el 2019.