El trabajo de la organización a nivel de corrupción y política; sus programas a tratar estos puntos en los países.

Ante el reconocimiento cada vez mayor de que la corrupción sistémica puede socavar las perspectivas de lograr un crecimiento sostenible e inclusivo, el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) debatió un documento del personal técnico titulado “La función del FMI en cuestiones relacionadas con la gestión de gobierno: Examen de la nota de orientación Reflexiones preliminares”. Dicho documento responde a la solicitud del Comité Monetario y Financiero Internacional de analizar la labor del FMI en materia de gestión de gobierno.

Según indica la página oficial del FMI, en el documento se evalúa el grado en que el FMI ha abordado adecuadamente el tema de la corrupción en el marco de su labor en los países miembros, tanto a través de análisis económicos como en los programas respaldados por la institución. Se tiene en cuenta lo dispuesto en la Nota de Orientación de 1997 sobre el papel del FMI en materia de gestión de gobierno, en el sentido de que los temas relacionados con la corrupción deben ser abordados cuando se determine que tienen un impacto macroeconómico significativo a corto y mediano plazo.

En términos generales, el análisis concluye que se han registrado avances notables en la implementación de la Nota de Orientación. El FMI ha puesto en marcha numerosas iniciativas sobre gestión de gobierno y corrupción en todas sus operaciones y ha realizado importantes aportaciones al cúmulo de investigaciones sobre corrupción. Las cuestiones relacionadas con la corrupción han sido ampliamente tratadas en muchos informes sobre países, y la labor de la institución fue aún más profunda y detallada en los países que estaban llevando a cabo programas respaldados por el FMI.

El examen también destacó varios ámbitos en los que podría fortalecerse el trabajo del FMI:

  • Establecer un mejor método para evaluar el nivel de corrupción y su impacto macroeconómico.
  • Desarrollar un asesoramiento político más concreto y detallado para ayudar a los gobiernos a hacer frente a la corrupción.
  • Proporcionar evaluaciones más francas sobre el alcance y los costos de la corrupción en los casos en que esté socavando el desempeño macroeconómico.
  • Garantizar un trato equitativo de los temas relacionados con corrupción en los diferentes países.

Para reforzar la labor del FMI en estos ámbitos será necesario brindar mayor orientación al personal técnico y realizar importantes trabajos analíticos, en estrecha colaboración con otras instituciones con conocimiento especializados, como el Banco Mundial.