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La industria de los viajes, sus quiebres, la tecnología y la adaptación a los nuevos hábitos de viaje.

Una de las primeras industrias que se vio sacudida por el impacto de internet y que vio cómo la red modificaba su negocio fue el sector de turismo. Los viajes cambiaron por completo cuando la red apareció y cuando se popularizó, ya que hizo que los procesos de compra y de descubrimiento del producto cambiaran de escenario.

En los últimos años, las noticias de los medios económicos sobre agencias de viajes, por ejemplo, han estado llenas de historias de cierres: internet se ha apropiado de su trabajo y cada vez son más los consumidores que compran billetes y reservan hoteles online. De hecho, cuando se analiza qué es lo que compran antes los consumidores en la red y cuál es por tanto la puerta de entrada al ecommerce se puede ver que son los billetes de avión uno de los primeros elementos que se compran en la red.

Todo ello ha modificado no solo cómo se comporta el consumidor, sino también cómo tienen que hacerlo marcas y empresas. La industria del turismo es, quizás, una especie de avanzadilla, un escenario que el resto de las compañías de los demás sectores pueden mirar si quieren comprender cómo operar y lo que se les vendrá encima en un futuro. Al fin y al cabo, lo que las agencias de viajes vivieron hace unos años lo están viviendo ahora otros nichos de mercado.

Así, el mercado de los viajes ha asumido ya algunos puntos calientes que hoy preocupan a otras industrias. La industria del turismo ha tenido que adaptarse a los millennials y a sus hábitos de viaje y a sus intereses.

Así, el mercado de los viajes ha asumido ya algunos puntos calientes que hoy preocupan a otras industrias. La industria del turismo ha tenido que adaptarse a los millennials y a sus hábitos de viaje y a sus intereses.

Siguiendo en la línea de los móviles y de cómo pueden ayudar o no a conectar con los consumidores, la industria del turismo también puede ayudar a comprender cómo emplear las aplicaciones móviles para llegar al potencial cliente. Según un estudio (http://www.bizreport.com/2017/05/why-are-consumers-downloading-and-deleting-travel-apps.html) de Google (realizado sobre una muestra de consumidores estadounidense), un tercio de los consumidores decide descargarse una app de viajes siempre que esta permita cumplir con alguna acción o necesidad de forma rápida.

 

No es la única razón. Un 44% las descarga para buscar ofertas, un 35% para encontrar cosas que hacer antes de su visita (lo que hace que las apps no se empleen solo durante, sino también antes del viaje) y un 32% para – de forma bastante curiosa – mantenerse ocupado durante el viaje. Una vez descargdas esas apps, la mitad es empleada al menos una vez a la semana.

Como ocurre con las aplicaciones en general, los consumidores tampoco están dispuestos a pagar por las apps de viajes. 8 de cada 10 encuestados reconocen que nunca ha pagado por una app de viajes. De esos dos de cada diez que sí lo hacen, el 44% lo hizo porque ofrecía contenido relevante, el 40% porque tenía buenas opiniones y el 39% porque los servicios que ofrecía no se

podían encontrar en ningún otro lugar.

¿Cuándo se deshacen los consumidores de esas apps? El mayor porcentaje las desinstala cuando se dan cuenta de que se están quedando sin memoria en el móvil (30%), aunque un 29% lo hace directamente cuando ya no la necesitan más.

 

El turismo rural y los celulares

El 51% de las búsquedas y la información relacionada co el turismo rural ya se registra desde un dispositivo móvil. Esta es una de las principales conclusiones del informe presentado por tuscasasrurales.com, que analiza el comportamiento del turista rural a la hora de utilizar su celular para buscar información y buscar un alojamiento rural, comparándolo con el usuario que utiliza un ordenador, destacando principalmente el crecimiento que se viene produciendo en los últimos años hasta el día de hoy.

No solo crecen las visitas a través de móvil año a año, sino también el número y el porcentaje de solicitudes de reservas a casas rurales a través de un móvil situándose en 2017 en un 37% de las reservas respecto el total de reservas recibidas, lo que supone un aumento de 5 puntos porcentuales respecto del año anterior, por lo que observamos como todavía el ordenador de escritorio se mantiene como la principal fuente por donde vienen la mayoría de solicitudes de reservas, aunque el móvil va ganando poco a poco protagonismo en este aspecto y ya no solo se utiliza para buscar información y luego acabar reservando a través del ordenador de escritorio.

Este crecimiento se ha venido produciendo en los últimos años, ya que en el año 2014 las reservas desde un móvil suponían el 20,7% del total. Este porcentaje paso al 22,63% en 2015, al 31,35% en 2016 y en estos cinco primeros meses del año, ya supone un 37% de las reservas.

Además aplicaciones como Whatsapp se han convertido en la cuarta fuente de tráfico desde dispositivos móviles después del tráfico orgánico, adwords y tráfico directo, generando un aumento de reservas respecto del pasado año.

Si hablamos de los dispositivos más empleados por los viajeros a la hora de reservar un alojamiento rural, destaca por marcas Samsung con el 29,75% de las visitas, seguido de Apple (25,98%), Huawei (9,26%), Bq, (7,23%), Sony (5,55%) y LG (4,45%).

Si hablamos de los sistemas operativos empleados por los viajeros a la hora de reservar un alojamiento rural, destaca muy por encima del resto Android con un 72%, seguido de iOS con un 26,21%. El resto de sistemas operativos como Windows Phone supone un 1,45% o Blackberry con un 0,07%, por lo que son sistemas muy minoritarios.