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Artículo escrito por: José X. Orellana Giler

El ex candidato presidencial de Colombia, economista Óscar Iván Zuluaga mencionó en una presentación reciente que una encuesta regional de Latinbarómetro indica que “en Ecuador el apoyo a la democracia cayó 19 puntos entre 2017 y 2018”.

ECONOMÍA Y DESEMPLEO LAS PRINCIPALES PREOCUPACIONES 

Este dato no es sorpresa si pensamos en la desesperanza expresada en la encuesta nacional de CEDATOS, sobre nuestros principales problemas como sociedad con 48.9% éstos son: “desempleo y economía”.

Pienso, cinco de cada ocho ecuatorianos están en el subempleo, empleo no adecuado, o desempleo. Esto porque no se generan suficientes empleos formales, aquellos que se afilian al IESS.  En el agro, un sector donde trabajan 2.2 millones de ecuatorianos, esta estadística es mucho peor.

La situación laboral y económica se complica cuando el Banco Central en sus proyecciones para el 2019 espera una caída en el Valor Agregado Bruto (VAB) del sector industrial en un 0,9%, especialmente en caucho/plástico, químicos, muebles, maquinarias, lácteos, transporte y almacenamiento, tabaco, molinería, etc.

 CONFIANZA EN EL FUTURO DECAE

EMPLEO ADECUADO EN EL AGRO ES MÍNIMO

Hay que agregar el efecto del retiro del subsidio a las gasolinas y diésel.  Este último, por ejemplo, afectará principalmente al sector pesquero que exporta USD 1.540 mm y da trabajo a 50 mil familias, puesto que consume alrededor de 47 millones de galones (3% del consumo del país). Este nuevo costo no se puede pasar al mercado.

Además, para ciertas categorías como electrodomésticos, las ventas no han crecido en relación con el 2017, reduciendo las utilidades; mientras otros problemas como la falta de liquidez, en parte por atrasos en pagos, incrementan la necesidad de capital de trabajo, etc.

Todo esto reduce el valor de las empresas en las categorías afectadas.  Sin embargo, hay nichos de mercado (océanos azules) donde el valor continúa incrementándose y hacia donde hay que direccionarse.  En el ejercicio profesional recomendamos a nuestros clientes monitorear periódicamente la valoración de la empresa, pensamos que es un excelente indicador del éxito de la estrategia y la planificación.

El tema parece simple, una economía que crece rápidamente genera más trabajo formal.  Para obtener esa meta, debemos cambiar la forma de pensar y tomar decisiones adecuadas, esas que coadyuven a reducir la tasa de interés e incrementar el crédito para PYMES y pequeños agricultores, dinamizar la contratación (porque no hay peor empleo que el que no se tiene), agregar valor a nuestros productos y si es posible exportar, etc.

ALZA DEL DÓLAR AFECTA A LAS EXPORTACIONES NO PETROLERAS

Tengo esperanza.

De acuerdo a McKinsey and Company, firma donde trabajé años atrás, el tamaño global del negocio de alimentos y agro-negocios representa USD 5 billones o el equivalente a 250 veces la economía de Ecuador, dedicada al agro y la agroindustria.  ¡Así es estimado lector, 250 veces!

Además, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que la demanda mundial de alimentos se incrementará en 50% hasta el 2050, para poder alimentar una población cercana a los 10 mil millones. ¡Y todos necesitan comer!

Recuerdo entonces que 2.2 millones de personas en Ecuador están vinculadas con actividades productivas en el agro, teniendo en cuenta que por cada 100 hectáreas (ha) de banano se generan 100 empleos y en el caso del maíz son 70.

Claro que se requiere economías de escala y volúmenes para mecanizar, para ser más competitivos y eso implicaría quizás menos empleos por hectárea, pero mejor remunerados.  En el tema escala en Ecuador, más del 70% de las unidades productivas agrícolas (fincas) tienen menos de 10 hectáreas.

Pienso entonces que falta urgencia en ejecutar políticas para incrementar el rendimiento por hectárea de las fincas de menos de 10 hectáreas, la gran mayoría en el país. Para este objetivo hay que tomar decisiones adecuadas, por ejemplo, mejorar semillas y facilitar el arrendamiento de equipo; incrementar la asociatividad y facilitar la comercialización; luchar contra la delincuencia y el contrabando; crear parques industriales para dar valor agregado al plátano, cacao, frutas; mejorar las razas de ganado, cerdos, etc.

 El BAJO RENDIMIENTO POR HECTÁREA ES UN GRAVE PROBLEMA

Tengo la esperanza de que capturemos parte del valor que dejamos escapar al no agregar valor a nuestra producción exportable. Como indicaba Andrés Oppenheimer en CNN, ¿Qué porcentaje recibe el productor del grano de café de la venta de un espresso en Starbucks en Nueva York? Para el caso del productor de café, este porcentaje varía entre 1 y 3%. Similares cifras rigen para las barras de chocolate y otros productos.

Y allí veo muchos emprendedores, tratando de gestionar marcas para sus productos dentro y fuera del país:café, chocolate, sombreros de paja toquilla, flores en bouquet, miel de abeja natural, licor de chocolate, pulpa de fruta, etc.

Ecuador tiene variedades únicas de muchos productos que serían interesantes para mercados de nicho, donde se los valorice por la marca o por la denominación de origen.  ¿Podemos ser el granero del mercado gourmet?

¡NO VENDAMOS CACAO SINO CHOCOLATE!

SOBRE EL AUTOR
José X. Orellana Giler
Móvil   593.9.9475.9325
Twitter @jose_orellana_g

Actualmente es socio en Plan A Consulting y BIZBROKER empresas que se dedican a la creación de valor para sus clientes que abarcan startups, PYMES, y empresas corporativas vía finanzas corporativas, estrategia/planificación, y mercadeo.

José ha trabajado en el sector privado en asesoría empresarial con McKinsey & Company. Además, ha sido Gerente en Banco del Pacifico/VALPACIFICO, Product Manager en Progressive Insurance, y Director/VP de Planificación en Enterprise IPG.  En el sector público, originó las conversaciones para el Drawback para exportadores como Viceministro de Comercio Exterior para la República del Ecuador.

José tiene un Bachelor of Science en Ingeniería de Sistemas Industriales con una segunda especialización en Economía Internacional, un Master in Engineering en Ingeniería de Sistemas Industriales, y un M.B.A. del Darden Graduate School of Business donde fue recipiente del Shermet Award. Todos los títulos fueron obtenidos en la Universidad de Virginia, Charlottesville, EE.UU.