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Según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo  las exportaciones de América Latina y el Caribe aumentaron 9,9 % en 2018 y alcanzaron su mayor nivel en seis años, aunque en un contexto de mayores riesgos y a la baja en el futuro.

“La región logró exportar 1,08 billones de dólares – cerca de su máximo histórico de 2012. No obstante, el aumento fue inferior al 12,2 % registrado en el 2017 y menor que el crecimiento del comercio mundial, que subió un 11,6 % en el período de enero-septiembre frente a igual período del año anterior” informó el BID.

México y el Caribe tuvieron un desempeño exportador positivo que no logró compensar la desaceleración de Sudamérica, según la última versión de la serie Estimaciones de las Tendencias Comerciales: América Latina y el Caribe .

 “La evolución de las exportaciones de América Latina y el Caribe sigue siendo positiva”, dijo Paolo Giordano, economista principal del Sector de Integración y Comercio del BID y coordinador del estudio, “aunque la tendencia a la desaceleración se da en un contexto de mayores riesgos externos que podrían contribuir a deteriorar el desempeño exportador”.

El estudio resalta además que “México y Chile fueron los únicos países de la región que mostraron mejoras en el desempeño de las exportaciones reales. En México, en 2017, la expansión de los volúmenes había sido de 8%, y en 2018 se estima que crecieron 9%. Mientras que Chile revirtió la retracción de 2% registrada en 2017 y expandió las cantidades exportadas en 7% en 2018”.

También destacan que “China siguió siendo un motor importante para las exportaciones de América Latina y el Caribe. Los envíos al gigante asiático aumentaron un 24,2 % en 2018, por encima del incremento de las ventas a Estados Unidos (incremento del 8,6 %) y de las exportaciones intrarregionales (7,8 %). Las ventas a la Unión Europea aumentaron en promedio 10,6 %, pero se desaceleraron marcadamente en la segunda mitad del 2018 y quedaron virtualmente estancadas”.

Los factores de riesgo que detecta el informe son “un menor crecimiento de la economía mundial, tasas de interés más elevadas, mayor incertidumbre financiera, y más tensiones comerciales entre los grandes actores globales”