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Se viene el fin de una década y el inicio de otra! El 2020 además de tener un atractivo auditivo y gráfico, marca el tiempo de muchos eventos que se consideran realizables, incluso en algunos casos, hasta el 2050. El pensamiento a largo plazo es el que debería mandar en todas las sociedades, lo hace en varias, las más exitosas por así decirlo; así como en las empresas más exitosas también.

Cuando me refiero a las sociedades más exitosas, estoy haciéndolo intencionalmente. El éxito en un país, se mide por el nivel de satisfacción de sus habitantes, es decir el nivel de estilo de vida. Incluso ya todos hemos escuchado del índice de la felicidad de los ciudadanos en un país, y éste se ha convertido en un indicador más para medir el éxito de cualquier sociedad.

Construir un país feliz, una sociedad satisfecha del lugar donde habita, no se hace de la noche a la mañana, por más que muchos quisiéramos. Simplemente porque los consensos entre muchos son proceso lentos, llevan consigo discusiones de largo aliento acerca de temas importantes: salud, alimentación, vivienda, educación y muchos otros. 

Les invito a pensar que a todos estos indicadores, ahora también, se suma la accesibilidad a la tecnología, el nivel de conexión a internet es básico como indicador en muchos de los casos. Hemos escuchado el término famoso “Smart Cities”. Hace pocos años, el evento más importante de desarrollo “Habitat”, realizó su tercera edición en Quito, en el que se discutieron muchos de los aspectos que ya se están poniendo en práctica.

La tecnología esta cambiando todo. Ya lo hemos escuchado. Ahora les pregunto: ¿Realmente lo han analizado en sus vidas? ¿Cómo la cambia? Muchas personas con las que converso, me responden: “eso pasa allá…en los países más avanzados”, les respondo: ¿Seguro?. Solo porque me parece que vivimos el día a día con las urgencias, los dramas políticos, los memes (hay unos  TAN buenos y creativos) y no hacemos consciente, todo lo que está pasando; simplemente no asimilamos los cambios que se están dando día a día. 

Los avances son hermosos. Muchos de los cambios que ya se están dando en otros países, también se producen en Ecuador (aunque no lo crean) y cada vez más rápido…nuevamente gracias a la tecnología, pues el conocimiento viaja más rápido en el mundo. 

Lo mismo podemos pensar para las sociedades empresariales, en este caso el pensamiento estratégico a largo plazo, nos permite llevar a la empresa, negocio o emprendimiento, hacia un futuro que soñamos. Sin embargo, también escuchamos “es que en nuestro país, con tanto cambio político, tampoco se puede planificar tanto. En efecto, hay muchas planificaciones que se hacen por un año a tres máximo a nivel mundial. 

En junio tuve el gustazo de conversar con uno de los ejecutivos que más admiro en el mundo, Marc S. Pritchard, Chief Brand Officer de P&G, entre muchos otros ya que estuvimos compartiendo varios días juntos.

Concluí que la planificación a largo plazo en una empresa, solo se podrá dar gracias a los visionarios como ellos. Los que están pisando en la tierra, pero están reservando ya su pasaje en los vuelos comerciales a la luna que se estiman partirán muy pronto. Me hago entender: con el máximo de conocimiento real, la data más allá de lo numérico, sus afectaciones, incidencias, facilidades, peligros y alarmas. El modo de pensar es un cambio en si mismo, pero aquel que viene del análisis profundo que sale de la zona de confort, es lo que nos muestra, tal vez, un camino del futuro más realista. 

Si bien, Ecuador vive cambios permanentes, hay que considerar que todos lo hacen, en una u otra manera. Los ODS están tan cerca, se deben llevar a cabo con éxito al 2030 y ya se hacen previsiones mundiales al 2050. 

Cuando yo tuve 10 años, pensaba que el 2000 estaba lejos, cuando tuve 20, pensé: Wow voy a llegar al 2000! Hoy, los estudios revelan que la esperanza de vida en Ecuador, llega a los 80 años, lo cual quiere decir que tengo que pensar en mis próximos 40 años! Y la expectativa global para mi, siendo generación X con características millennials, según varios estudios es llegar a los 100 años. Hemos sido testigos que cada vez más aparecen en las noticias, personas que mueren pasando los 100 años, si bien raro aún, ya se reportan desde distintos lugar del planeta. 

Así que además de los Juegos Olímpicos en Tokyo este año en el que se aumentan deportes como el surf y escalada deportiva, la Copa América, y la Eurocopa, el inicio de las eliminatorias para la copa mundial de futbol 2022, elecciones presidenciales en USA, la misión a Marte con nuevo robot, la casi concreta salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, entre otros aspectos.

En Ecuador iniciará ya el ruedo político…y aún no vemos una figura que sobresalga como potencial candidato a próximo presidente. Ojalá Lenin pueda alcanzar el triunfo con la eliminación de subsidios (sino igual ya en máximo 10 años, todos los autos deberán ser eléctricos) y otros ajustes necesarios para la economía. Recordemos que este año, celebramos 20 años de dolarización, la única política económica de largo plazo que se ha tomado en el país. A pesar de sus altos costos iniciales, ha demostrado ser triunfante y hasta un escudo protector, caso contrario estaríamos peor que Venezuela.

Esperamos de todo corazón que las fuerzas políticas del país, la cuiden, más allá de sus propios intereses (piensen que también serían afectados de una u otra manera). 

Así que viva el 2020, les deseamos todas las bendiciones y éxitos! Pensemos a dónde va el mundo, seamos positivos, eliminemos al máximo los riesgos, entendamos que Ecuador es un mercado pequeño y necesitamos llegar a más mercados con nuestros productos elaborados.

Ayudemos todos a remar hacia un mismo fructífero futuro que respete los ODS, crezca la inversión nacional y la extranjera para que hayan más plazas de trabajo. Recordemos también que las startups son magníficas, los negocios exponenciales marcan el futuro (no incluyen fronteras) y que no todos debemos ser emprendedores, yo creo que todo podríamos serlo, pero entre otros factores, el sistema laboral actual no nos permite. Pensemos que mientras más flexibles somos, más moldeables nos convertimos y los “cambios” nos afectarán menos. 

Consideremos que el 2020 es el fin de una década en la que se abordó el cambio climático de manera importante, pero no es suficiente. Hay grandes oportunidades en el sector energético. Finalmente, les ruego pensar en esto: ¿Cómo estoy ayudando al planeta con mi negocio?.

Feliz 2020! 

María Belén Tinajero
Directa Editorial
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