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Marcelo CastroCeviches de la Rumiñahui cuenta con 25 locales en Quito, 4 en Guayaquil, 2 en Cuenca, 2 en Ibarra y uno en Ambato, Riobamba y Loja. La capacitación es lo más importante para que las personas comprendan bien que son representantes de la marca y que cuando hacen las cosas bien, los resultados son de largo plazo.
Marcelo Castro, gerente del grupo Los ceviches de la Rumiñahui en una segunda entrega comentó varios aspectos importantes, franquicias y sucursales con familiares y extraños.
En Quicentro era una cocina y sector de despacho de 25 mts2, claro que era solo ceviches, por querían manejarlo bien. Tratábamos de llegar con el producto en las mismas condiciones, claro que en un patio de comidas hay que adaptarse, como los platos.
La operación empezaba en el local de la calle Nazaret, inclusive con el personal. Así empezaron, actualmente ya no se maneja así. Se fueron tomando decisiones acertadas. Se tiene que hacer un análisis, recordar cómo se ha manejado el negocios, hacer una encuesta con los clientes para saber qué es. Realmente encontrarle el valor más importante. En el caso nuestro es la percepción y también el hecho de un producto de calidad. Mantener el sabor de nuestros productos, la cantidad y la calidad, es decir, una estandarización.
Al momento, Ceviches de la Rumiñahui cuenta con 3 sucursales y el resto de locales son franquicias. «No resulta igual una sucursal que es propia, que una franquicia, no se trata solo de elaborar los contratos».
En un principio desarrolló un sistema de franquicia solo a familiares, es decir, permitir el uso de la marca, porque ellos no pagaban regalías ni derechos. El primer local franquiciado es el que da la experiencia, en su caso, eran familiares, Castro comentó que en esas circunstancias los contratos casi no sirven. Las herramientas que en su experiencia han dado frutos son la capacitación y hacer entender el modelo de franquicia. Hacer entender «que yo tengo que exigir que sea un buen representante de la franquicia».
«Hay personas que creen que pueden mejorar el producto o los procesos». Castro comentó que siempre deben evaluarse las ideas, pero que los franquiciados quieren hacer lo suyo, con esto, nacen las dificultades y los clientes notan las diferencias.
La ubicación es estratégica, Castro considera que para su negocio, es fundamental el parqueo. «Casi no hay personas, clientes nuestros, que no tengan autos (…) nuestros clientes son de un nivel medio, así que locales a la calle tienen que tener mínimo 10 parqueaderos». Las instalaciones requieren una inversión de entre U$30 y U$50 mil dólares, la franquicia cobra una regalía mensual de 3 o 5% de las ventas.