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Javier Cano1
Javier Cano, profesor del MBA del Instituto Universitario de Posgrados (IUP), del departamento de estadística e investigación operativa de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, en entrevista con MarketingActivo, comentó sobre el seminario de Gestión Óptima de Recursos de las Empresas, que se realizó en Quito y próximamente se dictará en Guayaquil. Compartió acerca de la filosofía de “Calidad Six Sigma”, un seminario basado puramente en un método científico, que traducido significa que de cada millón de unidades fabricadas de procesos ejecutados, no se produzcan más de tres fallos. En las vivencias obtenidas de los seminarios de Quito, “la preocupación de la gente es encontrar la receta mágica, pero eso no existe, todo es formación”, aseguró.
Cano vino al Ecuador para exponer el seminario que se dictó en Quito del 12 al 14 de agosto y el que se dictará en Guayaquil del 19 al 20 del mismo mes. Nuestro invitado comentó que utiliza los conocimientos adquiridos de las tareas que desempeña en la universidad para dictar los seminarios. Se desenvuelve en tres áreas específicas: la docencia, tanto en grados como en maestrías, la investigación para revistas internacionales de impacto y la consultoría con empresas de ámbito privado y estatal. “El servicio técnico que brindamos en auditoría a empresas es lo que nos permite dar este tipo de capacitaciones”, señaló.
Casi todos los problemas de gestión de recursos, logística y transportes se pueden considerar problemas de redes o de grafos, que con una matemática muy extendida se pueden solucionar, explicó Cano. Las soluciones matemáticas tratan de modelizar un proceso en la realidad, pero nada es idéntico al 100%, a pesar de que son modelos que encajan cada vez más con la realidad gracias a los ordenadores que evolucionan dando mejores resultados, añadió.
En todos los modelos hay un margen de error que no depende únicamente de los mismos, sino también del ser humano y la realidad variable y probabilista, explicó nuestro invitado. Los modelos lo que hacen es reflejar la posibilidad de error y tratar de cuantificarla, recalcó.
Cano explicó que para medir este margen de error proveen modelos y la filosofía “Calidad Six Sigma”, otra parte del seminario basada puramente en el método científico, que traducida significa que no se produzcan más de tres fallos, por cada millón de unidades fabricadas o por cada millón de procesos ejecutados.
De la experiencia vivida en el seminario de Quito, Cano dijo que la perspectiva de la gente es bastante positiva y que ha llamado mucho la atención a los participantes la existencia de herramientas matemáticas y estadísticas que permitan manejar mejor los recursos; “se están dando cuenta que el mundo académico es un gran apoyo para la práctica del día a día”, acotó.
La mayor preocupación de la gente es encontrar la receta mágica, pero nada se aprende de la noche a la mañana, dijo nuestro invitado, recalcando que la única forma de llevar los modelos a la práctica más fácilmente es con “formación”. Hay que tener claro que el siguiente paso de la gestión óptima de recursos es un proceso de toma de decisiones, que no va solucionar una máquina. Para esta segunda etapa de toma de decisiones, existen también técnicas estadísticas y soporte matemático con herramientas y software específicos, en los que se ingresa como input una serie de variables y se obtiene como output las posibles alternativas con coste y beneficio, pero debe intervenir el ser humano para la toma final, explicó.
No siempre las soluciones de la gestión óptima de recursos es la más satisfactoria para las empresas, aclaró Cano. Citó como ejemplo la gestión en supermercados, en donde una de las alternativas óptimas desde el punto de vista económico indicaba que los clientes debían ser colocados de acuerdo a la cantidad de artículos que tuviesen, así, los clientes con más productos debían colocarse al final de la cola y el resto al inicio. Pero a pesar de que las soluciones matemáticas dan soluciones correctas, hay que tener en cuenta que estamos en el mundo real y que hay una serie de factores que rodean el asunto, señaló.
La gestión óptima de recursos da soluciones correctas, pero depende de la complejidad del problema, hay problemas que matemáticamente no tiene solución analítica, mencionó Cano. Poco a poco la tecnología está buscando resolver cada vez más problemas empresariales, acotó.