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Los últimos acontecimientos con relación a Google, parece que no han sido positivos para la compañía. La filtración por error de las cuentas trimestrales de la empresa, provocaron un imprevisto financiero, obligando a la compañía a solicitar la suspensión temporal de su cotización bursátil, tras la caída del 9% de sus acciones en bolsa.

Los datos de dichas filtraciones, reflejaron la caída en términos interanuales del beneficio neto de Google, que habría experimentado una disminución del 20,2% hasta los $2.176 millones de dólares.

Un dato significativo, mismo que resulta el pilar más importante del modelo de negocio del gigante de internet,  y que afecta a las empresas y anunciantes, es que esta caída en los ingresos resulta llamativa cuando la mayoría de estudios constatan un aumento de las inversiones de las empresas hacia el entorno digital.

Para la gran mayoría de empresas, vender es su objetivo y fin prioritario. De forma directa o indirecta, este es el desenlace que se busca a través de toda estrategia de marketing que se realiza para emitir un mensaje que impacte, y que genere una reacción hacia la marca o producto en el consumidor.

La publicidad tradicional de internet puede ofrecer interesantes resultados según sea el objetivo y el tipo de negocio. Sin embargo, las tendencias actuales que tanto empresas como marcas y anunciantes están adoptando, parecen enfocarse en una nueva era del marketing de las emociones y experiencias, es decir, del “Branded Content”, o del Marketing de contenidos.

Cuando se habla de las diferencias entre la publicidad de los buscadores y la de las redes sociales, el factor más determinante, es que es el propio usuario quien accede a buscar información.

Sin embargo, la mayoría de los usuarios que acceden a las redes sociales presentan un comportamiento diferente. No necesitan de interrupciones con anuncios que invaden su espacio, mientras que lo único que buscan es relacionarse; esto no significa que la publicidad de Google sea irrelevante, sino se trata de introducir un nuevo concepto publicitario que va más allá del establecido actualmente, pasando de la fórmula del “Servicio/Producto a dinero” al de “Ventajas y experiencias del Producto/Empresa”.