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El Índice de Innovación Global (IIG), desarrollado por la Universidad Cornell, el INSEAD y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) clasifica las capacidades y los resultados en el campo de la innovación como motor del crecimiento económico de las economías de todo el mundo.

La última edición publicada el año pasado clasifica a 126 economías en función 80 indicadores que van desde los índices de presentación de solicitudes de activos intangibles, hasta la inversión en enseñanza, pasando por la creación de aplicaciones móviles y publicaciones científicas. Citemos el caso de Ecuador (pág. 250):

Esta publicación se desmarca del concepto clásico de la innovación tecnológica de productos basada en la I + D, producida en gran medida internamente y por las industrias manufactureras. Este tipo de innovación fue realizado por una fuerza laboral altamente capacitada en compañías de I + D intensivo. El proceso que condujo a tal innovación en este contexto se definió como cerrado, interno y localizado. Los avances tecnológicos fueron necesariamente ‘radicales’ y tuvieron lugar en la ‘frontera global del conocimiento’. Esta caracterización implicaba la existencia de países líderes y rezagados, con economías de ingresos bajos o medianos que se están recuperando.

La capacidad de innovación actual, señala el IIG, abarca la noción de innovación incremental y radica en la facultad de explotar nuevas combinaciones tecnológicas. Y subrayada algo interesante: La estructura de la actividad de producción de conocimiento es más compleja y geográficamente más dispersa que nunca.

El ranking está liderado por Suiza, Países Bajos, Suecia, Reino Unido, Singapur, Estados Unidos, Finlandia, Dinamarca, Alemania e Irlanda. Pese a que Estados Unidos ha descendido al puesto seis, el IIG señala que sigue siendo uno de los principales contribuyentes mundiales en todas las dimensiones de los insumos y productos de innovación, incluidas las inversiones en I + D, las solicitudes de patentes por origen, la calidad de las universidades y las publicaciones técnicas y científicas. Veamos (pág. 20, figura 6):

En sede iberoamericana, España y Portugal son los países mejor situados; se ubican en los puestos 28 y 32, respectivamente. Chile descendió una posición en relación al año 2017, ocupa el puesto 47 por sobre Costa Rica, puesto 54, México, puesto 56, Uruguay, puesto 62 y Colombia, puesto 63. Luego, y con poca claridad, aparecen Brasil (64), Panamá (70), Perú (71), Argentina (80), Jamaica (81), República Dominicana (87), Paraguay (87), Trinidad y Tobago (96), Ecuador (97), Guatemala (102), El Salvador (104), Honduras (105) y Bolivia, ubicada en el puesto 117. Al igual que el año 2017, Venezuela y Nicaragua se encuentran fuera de este Índice.

 

Uno de los aspectos novedosos del IIG de este año es la inclusión del análisis de ‘clusters de innovación’ (1). La medición del nivel de actividad inventiva se la hace no por país, sino por el número de solicitudes internacionales de patentes y publicaciones científicas por ciudad, en un espacio de cuatro años. Las posiciones son éstas (pág. 43):

Y sobre el tablero mundial, el resultado es éste (pág. 44):

Los cien primeros clusters de innovación se ubican en 28 economías. Estados Unidos con 26 focos de innovación lidera el ranking, seguido por China con 16, Alemania con 8 y, Reino Unido y Canadá con 4 cada uno.

De las más de ciento cuatro mil solicitudes de patente presentadas en el período,  la mayor parte corresponden a la compañía Mitsubishi Electric del clúster Tokyo-Yokohama. En el caso de Shenzen-Hong Kong, sus solicitudes se concentran en la comunicación digital y la empresa ZTE Corp., es la mayor solicitante de las más de cuarenta y ocho mil solicitudes. En este mismo sector cobran relieve Seúl y la empresa LG Electronics, la mayor solicitante de patentes de las más de ciento treinta mil solicitadas en el período.

Es de destacar la presencia de la universidad de Harvard y el MIT de la ciudad de Boston en las áreas de oncología y productos farmacéuticos. La compañía L`Oreal es la mayor solicitante de patentes en el caso de París y, Toyota,  en el caso de Nagoya. En cuanto a España, se destacan las empresas Telefónica (Madrid) y Hewlett Packard (Barcelona) como las mayores solicitantes de patentes; se ubican en las posiciones 38 y 42, respectivamente.

En las posiciones 56, 57 y 58 aparecen como máximos solicitantes de patentes las empresas Huawei (Chengun); Malhe Metal Level (Sȃo Paulo) y Siemens (Nuremberg-Erlangen).

Dos aspectos que marcan tendencia en los análisis políticos y económicos alrededor del mundo son el costo de la energía y la conservación del medio ambiente. Y el Índice de Innovación Tecnológica no ha sido ajeno a esta realidad. En efecto, el tema central del año 2018 se concentró en el gran desafío que implica la transición energética reduciendo el equilibrio entre el costo de la energía y los impactos ambientales.

En este espacio, se destaca Brasil. Dice el IIG que en este país ha logrado construir una matriz energética con una gran parte de las energías renovables en el transporte y la electricidad. En 2016, la energía renovable cubrió el 43,5% de las necesidades totales de consumo de energía del país. La caña de azúcar utilizada para el transporte (etanol) y para la generación de calor y electricidad (bagazo) proporcionó el 17% de la provisión total de energía. Con un 13% del suministro total, la energía hidroeléctrica domina la generación de electricidad en Brasil. El IIG señala que Brasil ha podido construir un complejo ecosistema de innovación en el sector energético. No obstante, para adaptarse a los nuevos desafíos de la transición energética, este ecosistema debe adoptar una política de energía e innovación compatible con los desafíos energéticos, empresariales e institucionales, y con la necesidad de incluir a las pequeñas empresas en el proceso.

Apunta el estudio que para 2040, se espera que la demanda mundial de energía crezca, de suyo,  en un 30%. Junto con la mega tendencia de la rápida urbanización y el creciente apetito por la energía, la búsqueda de la innovación en este sector es más urgente que nunca.

Intentando encontrar el significado de la información que precede, de entrada valdría señalar que una de las variables ineludibles en este tipo de estudios y que ocupa un sitial de relevancia  es el índice de institucionalidad de un país. Dentro de éste, la estabilidad y seguridad jurídica, la calidad legislativa, el impero de la ley, y la facilidad para establecer empresas definen la posición que ocupa un país.

Penosamente, Ecuador, tal como se vio líneas arriba, se ubica en el puesto 118 en este rubro y en el 97 de 126 en el de innovación.  Fortalecer la institucionalidad del país es fundamental, pero también agregar valor a la producción, es decir, invertir inteligentemente en educación para amplificar la capacidad de reconocer, valorar y explotar el conocimiento nuevo, y contar con la hospitalidad de la sociedad y el Estado para el proceso productivo. Esto nos devuelve al principio de este párrafo: requerimos una legislación flexible y una administración de justicia equitativa, eficaz y razonablemente ágil. Así, la inversión y la transferencia de tecnología no quedarán escritas en papel mojado.

Notas: (1)

Consiste en las concurrencias simultáneas en un mismo espacio geográfico de empresas y centros de investigación públicos o privados, cooperantes entre sí, dirigidos a obtener ventajas derivadas de la realización de proyectos conjuntos de perfil innovador.

Fuente:

Cornell, SC Johnson College of Business, INSEAD, World Intellectual Property Organization, GLOBAL INNOVATION INDEX 2018 Energizing the World with Innovation, Disponible en: https://www.wipo.int/edocs/pubdocs/en/wipo_pub_gii_2018.pdf

 

SOBRE EL AUTOR:
JOSÉ JAVIER VILLAMARÍN
SOCIO FUNDADOR DE ASPEN ABOGADOS.
JVILLAMARIN@ASPEN.PRO.EC

Es Licenciado en Ciencias Públicas y Sociales y Doctor en Jurisprudencia y Abogado de la República, por la Universidad Central del Ecuador. Es Especialista en Negociaciones Comerciales Internacionales, título concedido por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Facultad de Ciencias Administrativas y Contables. Es perito calificado en Propiedad Intelectual con reconocimiento ante el Consejo Nacional de la Judicatura y Cámara de Comercio de Quito (Ecuador).  Ha cursado, además, la Maestría en Integración y Cooperación Internacional, en el Centro de Estudios en Relaciones Internacionales de Rosario (CERIR-Argentina) y el Posgrado de Actualización en Propiedad Intelectual, en la Universidad de Buenos Aires, Facultad de Derecho (Argentina).

Tiene varios Diplomados internacionales en: Propiedad Intelectual, Economía, Integración regional,  Comercio Internacional con especial atención en el Régimen Jurídico del Sistema Multilateral de Comercio (OMC), Relaciones Internacionales, Derecho Comunitario y de la Integración, Cooperación Económica Asia-Pacífico.

Ha sido conferencista y ha participado en conversatorios en foros nacionales e internacionales en materia de Propiedad Intelectual, Nuevas tecnologías, Dimensión económica de las industrias culturales, Knowledge Management, Intellectual Property Managment, Modernización del Estado y privatizaciones, Relaciones Internacionales, Derechos Económicos y Sociales en los procesos de integración regional, Solución de Controversias, Desarrollo de la industria Químico-farmacéutica, Negociación, Derecho del Mar, Crecimiento Económico y Social; y, Aspectos jurídicos de la actividad internacional de las empresas.

Es académico asociado del Instituto Ecuatoriano de Economía Política (IEEP), fue Miembro del Consejo Editorial de la revista TINTA JURIDICA y profesor visitante en la Facultad de Derecho de la Universidad Internacional SEK (Quito-Ecuador). También fue Revisor en las Conferencias Iberoamericanas en Sistemas, Cibernética e Informática CISCI desde el año 2003 hasta 2005, 2013-2014 (Orlando, Florida – EE.UU.), y, becario del gobierno argentino en el marco del Programa de Cooperación Bilateral con el Ecuador (1999-2002), con extensión de beca por mérito académico.
José Javier Villamarín ha prestado sus servicios en prestigiosos Estudios Jurídicos del Ecuador y en el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina. Ha publicado artículos de opinión y ensayos en diferentes medios nacionales e internacionales.