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MarketingActivo, con el propósito de conmemorar el Día de la Mujer, realizó un panel transmitido en vivo por Facebook Live, con la participación de María Sara Jijón, co-fundadora de la Red Mujer Emprendedora Ecuador y Ana Lucía Correa, presidenta de la Red de Mujeres Líderes RML, en el que analizaron la situación actual de la mujer emprendedora en Ecuador.

“El propósito es mostrar lo qué está ocurriendo, lo que estamos viviendo acá en Ecuador con los proyectos y emprendimientos de mujeres, saber cuáles son las necesidades, qué sucede con el financiamiento, cómo lograr que los proyectos atraigan inversión y conocer qué desafíos existen” enfatizó María Belén Tinajero, directora de MarketingActivo.

En lo que respecta al financiamiento, las panelistas coincidieron en que se han creado programas, tanto en la banca pública como privada, destinados para mujeres, pero en la práctica quedan “como un membrete”, pues les falta conocer las necesidades reales.

En lo que se refiere a los concursos que aportan capital semilla o que buscan incentivar el emprendimiento, Ana Correa considera que “no deja de ser un buen reto participar en concursos para entrar en contacto con el ambiente emprendedor, visibilizar el proyecto”. Sin embargo, piensa que “existe una falta de seguimiento y muchas veces no se logra ampliar el área de influencia, y ahí se pierde validez”.

María Sara Jijón afirma que “en Ecuador existen organizaciones, asociaciones, alianzas para el emprendimiento y la innovación y distintos grupos empresariales y académicos que están impulsando, algunos con el apoyo de la cooperación internacional, estos esfuerzos que son importantes porque antes no había nada. Estas son cosas que están en proceso de construcción, “work in progress”, es un tema que lo estamos trabajando desde distintos espacios. Hablando específicamente lo que ofrecen estos espacios: visibilidad, procesos de aprendizaje, tal vez es donde nuestras redes y otras que trabajan en desarrollo, liderazgo y empoderamiento, podemos hacer la diferencia. Nosotros podemos hacer este acompañamiento a las mujeres o grupos de mujeres que están “lanzándose al estrellato”, impulsando estos emprendimientos sin mayor  apoyo de otros espacios, entonces en ese sentido las redes son fundamentales”.

Respecto al financiamiento, María Sara destaca que “existen algunos esfuerzos de fondos de capital de riesgo o inversionistas ángeles, pero se necesitan más fondos, es ahí donde sí entra el sector público en el sentido de crear políticas públicas de impulso o incentivo a la creación de estos fondos, porque claro, tanto en el mundo bancario como en el tema del mercado de valores, no es cuestión de buenos o malos, es cuestión de si tengo los incentivos suficientes para que esto sea un buen negocio para mí y que el mismo tiempo yo termine impulsando los emprendimientos de otros actores del mercado, otros actores de la economía…es ahí donde es fundamental que haya política pública, incentivos fiscales y de otra índole que motiven a los grandes capitalistas a unirse y crear estos fondos que realmente puedan dinamizar este sector”

Ana Correa resalta que “es un tema de escala, hay millones de proyectos chicos que necesitan 2000 o 3000 para el arranque y en ese capital semilla es donde hay un hueco más importante. La banca pública debería ser la llamada o la empresa privada, pero también los emprendedores tienen la capacidad de hacer autogestión. Desde RLM, como Asolíder, vemos que existe la posibilidad de gestionar una caja de ahorro que nos permita financiar proyectos. Las iniciativas populares y solidarias no tienen por qué ser precarias, lo que significa es que la propiedad se repare entre todos los miembros de manera equitativa. Esto hay que trabajarlo, hay que hacer las cosas, hay que seguir todos los días avanzando y hacer los cambios de chip. La autogestión es fundamental. Hemos visto que en parroquias hay muchos grupos que ya se están asociando, iniciativas que tienen un caldo de cultivo importante, sería interesante llevar eso a lo urbano”

En este sentido, María Sara Jijón considera que “el cooperativismo es parte del ADN de los ecuatorianos, especialmente en la sierra es más natural pues proviene de la cosmovisión andina, empezando por la minga. En ese sentido el gran reto es el reaprendizaje de lo que tenemos en nuestra historia” enfatiza.

Agrega que “la gran diferencia entre banca tradicional y tal vez las microfinanzas, donde entra el cooperativismo, es que el banco tradicional espera que el cliente venga, mientras que el cooperativismo está más cercano a esa dinámica de acercarse a la gente… Se necesita contar con políticas publicas claras, con adecuados incentivos fiscales y también con otros actores de este ecosistema que apoyen este tipo de iniciativas, con bancos éticos, cooperativas”.

Respecto a los retos y aprendizajes que deben asumir las mujeres emprendedoras para vender sus proyectos, Ana destaca que es un tema de cultura. “Hay que seguir trabajando en el desarrollo personal, en la RML pensamos que trabajar con las mujeres es muy importante, las mujeres somos creadoras no solo de vida sino también de cultura. Si nos enfocamos en la libertad de ser, va a haber un cambio interesante no solo de las mujeres sino de las generaciones futuras, esa es la manera en la que hay que trabajar para que los proyectos de las mujeres se vendan bien, es un tema de empoderamiento”

María Sara Jijón coincide en este tema y señala que la Red Mujer Emprendedora Ecuador trabaja en tres líneas: conocimientos, destrezas y herramientas para los negocios y el emprendimiento; alianzas y finalmente el eje persona mujer emprendedora. “En este sentido necesitamos un apoyo adicional y trabajo adicional, estamos viviendo todavía en una sociedad patriarcal, lo que se llama el machismo en el lenguaje coloquial. Es un sistema que todavía responde a dinámicas que no corresponden a un despertar de las mujeres. Es ahí donde hay que trabajar, no solamente un tema de empoderamiento, que es centrarnos en el poder interior que está ahí, sino en una serie de otras dinámicas que provienen del rol de genero asignado a la mujer de manera tradicional, que se está rompiendo. Nosotros vemos este rato, por ejemplo, en las universidades, que la matrícula de mujeres en casi todas las facultades es mayor, pero ya no se gradúan en el mismo número y el rato de conseguir trabajo es más complicado y no ganan lo mismo. Igual es complicado emprender. Son temas que ya no tienen que ver con el emprendimiento, sino con la cultura, con el sistema, es ahí donde tenemos que ser agentes de cambio, ir rompiendo estos paradigmas, estas taras con las que hemos nacido para que realmente renazcamos como sociedad, no solo nosotras las mujeres y madres, y es ahí donde quisiera rescatar el tema del mentoring” enfatiza.

Comenta que su Red desarrolla anualmente la edición Ecuador de la “Caminata global de Mentoring” a la que 174 ciudades, en 62 países, en 5 continentes se suman.

“La caminata de este año tendrá lugar mañana, en Jardín Botánico, desde las 8am. Es un proceso de acompañamiento de mujeres con un cierto recorrido y que han tenido oportunidad de ejercer liderazgo, con el propósito de apoyar a otras mujeres,  que están en proceso de cambio, que quieren tomar estas decisiones de cambio, entonces se realiza este proceso de acompañamiento que permite justamente que ellas logren cumplir sus sueños y para nosotros las mentoras es bellísimo también porque es un proceso de aprendizaje. La mentoría y otros mecanismos, tutorías, asesorías o coaching, son procesos muy poderosos que van a permitir que las mujeres que están todavía muy atadas a sus miedos logren salir” afirma María Sara.

Finalmente, ambas panelistas compartieron un mensaje para las mujeres emprendedoras:

“No permitan que la sociedad les marque un ritmo que no es el suyo. La mujer no tiene que mantener el mismo ritmo de carrera y de vida que históricamente ha tenido el hombre, a veces cuando nos subimos en ese carro nos estresamos o nos estrellamos. No tiene por qué ser así, la vida es larga y si estamos sanas y nos mantenemos bien, podemos seguir trabajando hasta los 70 u 80 años, seguir cumpliendo sueños, no tiene por qué ser todo ya. Tómense su tiempo, prioricen las cosas que son importantes realmente en sus vidas y que no pueden postergar, sin culpas, sin miedos. Todo es posible. Uno puede aprender a nadar o escribir un libro a los 60 años, por qué no, puedo emprender a los 70. Pero tomen su tiempo, que las que marquen el ritmo de la vida sean ustedes, que nadie se los marque” señala Ana María Correa de RML Ecuador.

En tanto que María Sara Jijón de la Red Mujer Emprendedora, destaca: “A mí me gusta una frase de los compañeros de Cuba, “pa`lante y con fe”.

“Yo creo que tenemos que tener, primero, fe en nosotras mismas. Aquellas que sean religiosas, también pueden tener fe en un ser superior que finalmente inspira y que permite en muchos momentos de flaquezas asirse de alguna parte. Pero, sobre todo, tener fe en nosotras mismas, en la posibilidad de trabajar en grupo, trabajar asociadas, trabajar en espacios y colectivos donde con otras mujeres podemos avanzar, cada una a su ritmo pero sintiendo que estamos acompañadas. `Juntas y solidarias`, es decir que cuando somos varias las que estamos en esto, sabemos que ante las vicisitudes, los desafíos, los enredos, las caídas etc, no vamos a estar solas, siempre habrá alguien que nos va a dar una mano, que nos puede apoyar. Sientan  que no están solas, no se lancen solitas, busquen siempre el apoyo de alguien, para eso están las redes, el aprendizaje mutuo entre las distintas redes, mientras más iniciativas mejor, creo que es por ahí donde tenemos que ir”.