“La tecnología ha cambiado radicalmente la forma en la que consumimos productos y servicios, así como la manera en la que nos interrelacionamos. Nos encontramos en un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo que ha transformado los mercados y la relación entre las empresas y los consumidores. Los consumidores se han convertido en redes interconectadas que demandan servicios inmediatos y a su medida” afirma Liliana Pozzo, titular de servicios de asesoría del Grupo de Instituciones Financieras para IFC Latinoamérica y el Caribe, en un artículo para Forbes México.

Pozzo destaca que “la transformación requiere de un liderazgo que guíe a la institución a través del nuevo entorno global y digital. Las firmas que sobrevivirán son las que reinventen su propuesta de valor diferenciada que cumple las expectativas liquidas del nuevo consumidor”.

La experta considera que la digitalización, indiscutiblemente, impulsa el crecimiento de las empresas y proporciona algunas cifras que lo corroboran:

  • 10% mejora en promedio de eficiencia.
  • 5 a 10% aumenta el resultado operativo respecto al año anterior.
  • 15% incrementa la adquisición de nuevos clientes.
  • 15 a 20% registra un salto en las utilidades.

También dice que “el auge de la banca digital alrededor del mundo ha obligado al sector financiero a evolucionar para cumplir con las demandas del nuevo cliente digital, tendencia a la cual América Latina y el Caribe no es ajena”.

Comenta que según un estudio de GSMA, el número de personas que utilizan sus dispositivos móviles para acceder a internet en América Latina crecerá un 50% para fines de esta década. Se pronostica que para 2020, la región sumará 150 millones de nuevos suscriptores a internet móvil, alcanzando así un total de 450 millones. Este aumento impulsará el crecimiento económico, la innovación y la inclusión digital.

Sin embargo dice que “aunque estas tendencias están impulsando nuevos modelos de negocio, estudios muestran que el 84% de las transformaciones digitales fracasan sin el apoyo adecuado”. Por eso hace hincapié en que la digitalización y el desarrollo están entrelazados, y por se torna indispensable acelerar la transformación de las empresas para responder a este nuevo panorama.

Fuente: Forbes México