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El director español Álex De la Iglesia, participó recientemente como conferencista en El Ojo de Iberoamérica, abordando el tema de la innovación, desde una perspectiva “más de filósofo, que de realizador” reseñó el festival. “La única forma de innovar, es no pretenderlo. Intentamos de una manera impostada ser modernos” afirmó De la Iglesia durante su exposición.

 “Es un círculo cerrado y se trata de buscar lo moderno en lo más antiguo. El progreso ha sido tecnológico, la felicidad no ha progresado, la calidad de vida, siguen iguales. Estamos en una era de transmodernidad, donde tendemos a ser exactamente iguales, en la globalización, entonces debemos presentarnos como diferentes” afirmó el experto.

Enfatizó que “La única manera de hacer algo original es no pretender hacerlo. Como cuando te quieres dormir, te mantienes despierto y te dices que te quieres dormir y te despiertas más y de repente dices, joder me quedo despierto y caes dormido. Bueno, pues de eso se trata innovar, hacer lo contario. No existe la innovación, está todo hacho. Habrá alguien que que haya jugado con tus ideas. Este texto, alguien ya lo dijo y alguien estará pensando que esto es una paradoja” detalla la web de ElOjo2018.

El director dijo que considera que “recordar las ideas y sentimientos, proyectar en el futuro, es algo cercano a la innovación…Buscando en el pasado encontraremos las huellas del futuro. Pero no se puede transmitir, ni reflejar todo esto que ha cambiado por internet. Queremos entender el nuevo lenguaje, Soluciones rápidas a problemas antiguos, el problema de la transmodernidad es la velocidad de transmisión que se pierde como arena en los dedos”, destacó.

Remarcó que “se debe apostar por la contradicción, mirar hacia atrás superar la ansiedad, desconfiar de lo que nos piden. Diversificar y descentralizar, porque no importa lo que ocurre, sino como el espectador y el consumidor lo interpreta”.

Para finalizar compartió dos ideas fuerza:

“Si la idea es original, no tiene que aburrirte. La campaña perfecta debe ser suficientemente nueva para que atraiga y lo suficientemente antigua para que la gente no desconfíe. Las marcas quieren que contemos su historia, pero con nuestro aliño. Hay que ver lo malo, para no repetirlo, así es como más se aprende. Alguien que hace algo y que provoca algo, debe poder resumir y concluir en una frase. Buscar elementos contradictorios y armonizarlos en un sentido común, es la base de la tensión”.

Y para cerrar afirmó que “la innovación pasa por superar la idea de progreso. Luchar contra la igualdad y fomentar la diversidad”.