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basesEl construir una marca no es algo que se puede hacer de la noche a la mañana ni nada por el estilo. Esto tampoco es un proceso inamovible, más bien es un proceso el cual va evolucionando y toma distintas formas con el paso del tiempo. No obstante, algo que siempre permanecerá intacto son los cimientos de donde se parte la construcción de una marca. Son 4 principalmente.

En primer lugar tenemos la anticipación; las grandes marcas se anticipan a las necesidades y los deseos de sus clientes. Estas marcas tienen muy en claro que es lo que el consumidor espera y se preocupan por cumplir sus expectativas con sus productos y servicios. Un claro ejemplo de buena anticipación es la marca Apple. Cuando la empresa lanza un producto nuevo al mercado, la mayoría de sus clientes no pierden el tiempo leyendo las opiniones y críticas al respecto, sino que van a hacer la fila para tener en cuanto antes el nuevo producto el cual saben de antemano que será simplemente perfecto para ellos.

En segundo lugar está la perdurabilidad; cuando un cliente compra un producto o un servicio de una gran marca, no se cansa de el inmediatamente. Lo más probable será que se tome su tiempo para analizarlo y “saborearlo”. No disfrutará tanto el comprarlo como el usarlo y disfrutar de él una y otra vez.

Luego viene la expresión; otra de la cualidades que podemos encontrar en las grandes marcas es que poseen una habilidad especial para expresarse a sí mismas y lo hacen de una manera compleja, más allá de únicamente los elementos visuales. Estas son marcas que se ven, se oyen, se tocan, saborean y se huelen.

Finalmente está el recuerdo; una gran marca será siempre fácilmente reconocible y recordada. Usemos a Nike como ejemplo en este caso; sus campañas tienen un denominador común, la excelencia, sin embargo son muy diferentes entre sí. Además, más allá de su calidad, el característico logotipo de la marca está siempre presente en sus campañas, dejando una huella en el espectador y asegurando que la marca será recordada.