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Ana Lucía Jaramillo“La competencia para la producción nacional está dada por las marcas internacionales” dijo Ana Lucía Jaramillo, asesora y consultora de mercadeo de moda, quien trabaja en nuestro país desde el 2001 fortaleciendo el sector textil, el cual debe preparase por la competencia internacional, ya que el consumidor ya tiene un criterio y hay que responder a estos requerimientos. No importan si es un local pequeño o una gran cadena, lo importante es ajustarse a lo que busca su grupo objetivo, porque un cliente siempre pregunta “¿qué hay de nuevo?” y las colecciones siempre se marcan en un calendario específico.

El consumidor final no mira si un producto es nacional o no para comprarlo, generalmente, lo que más le importa es que se ajuste a su medida y gusto. Por lo tanto, el sector textil nacional debe estar preparado para competir internacionalmente, lanzando al mercado productos que estén dentro del foco de lo que la industria internacional ha macado ya en los consumidores.
Según Ana Lucía Jaramillo, las colecciones son una estrategia para todo formato, tanto para locales pequeños, como para cadenas grandes. El punto está en que el consumidor siempre busca “qué hay de nuevo” y las colecciones son las que lo enmarcan dentro de un calendario comercial específico, haciendo sentir al consumidor que una nueva colección es actualizada y está a la moda. Además, añadió que algo muy importante en una colección es definir el target, ya sea ejecutivo, universitario, infantil, etc, pero que se tenga bien claro para quién va a estar dirigido.
Producir prendas en una tienda después de haberlas visto en una revista, no es tener lo “nuevo”. Para lograrlo, el diseñador debe viajar, investigar en internet, asistir a lanzamientos de colecciones que después vendrán, etc. Por ejemplo, la colección de primavera y verano de Europa del 2009 llegara a Latinoamérica en el 2010, es importante que las tiendas de moda realicen desde ya las investigaciones para presentarla en el momento indicado. “La novedad mueve el mundo de la moda”, como lo comentó Jaramillo.
El concepto de moda no cambia en un país o región, refiriéndose al factor geográfico o climático. En el Ecuador, por ejemplo, la moda es la misma tanto en la costa, como en la sierra, diferenciando únicamente el material textil y los colores. Así, para la sierra se usan más telas pesadas, mientras que para la costa son livianas; generalmente para esta región los colores son más llamativos.
La moda que vendrá próximamente se destacará por tener un carácter romántico. Para un cocktail en Quito la moda se lucirá a través de faldas y vestidos con capas de grises a plata y de beige a oro. Para los ejecutivos, se tomará la tendencia “Ellael” que viene del vestuario masculino de los sastres tradicionales ingleses en telas livianas. Se verán rallatizas y espinas de pescado en prendas elaboradas con lana y la mezcla de algodón. Para las mujeres, habrán blusas con encajes adornadas con cadenas largas, vestidos de flores sutiles, en fin, prendas que cumplirán con el roll de ser géneros sofisticados.