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Foto: d´n´c www.flickr.com

La percepción hoy en día de las grandes marcas como Versace o Armani ha cambiado de una indiferencia total a una desesperación por hacerse un hueco (exclusivo, por supuesto), en el entorno digital.

“Existe una impresión de urgencia asociada a las plataformas digitales”, afirma el CEO de Vera Wang, Mario Grauso. “No hemos cambiado de recursos publicitarios, pero hemos situado otros adicionales para construir, dar soporte y promocionar a las plataformas de social media”. Sin embargo, ahora que ingresan a lo digital, las marcas de alta categoría tienen que afrontar los problemas que les hacían resistirse a entrar, y si no tienen un buen funcionamiento adecuado a su exclusividad, la percepción de lujo y la calidad que las definió durante generaciones, se pueden quemar en el entorno online.

Las cifras les empujan a moverse en el entorno Web, o a morir. Un 80% de la gente con ingresos por encima de los U$200.000 al año son usuarios de redes sociales, de acuerdo con un informe de Unity Marketing, y la mitad de ellos han usado una de estas comunidades para saber más de una marca o conocer nuevos productos.

La consultora americana Lex muestra que aquellas personas que ganaban más de U$150.000 anuales, son las únicas que están gastando ahora más de lo que consumían antes de comenzar las dificultades económicas. Por su parte, los miembros de la llamada “generación X”, nacidos en 1980 o “millenials”, muy arraigados en el entorno digital, se convertirán en los mayores consumidores de lujo en la próxima década, según un estudio de Digitas.

Fuente: www.marketingdirecto.com