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La Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró el 15 de marzo como el Día Mundial de los Derechos del Consumidor, en 1982. El propósito de esta fecha es defender los derechos de los consumidores. Consumers International, una organización con 59 años de trayectoria, que reúne a más de 200 organizaciones miembros, en más de 100 países, para potenciar y defender los derechos de los consumidores en todo el mundo, ha propuesto como tema a debatir para el Día Mundial de los Derechos del Consumidor 2019: «Trusted Smart Products” (Productos inteligentes de confianza).

“Desde teléfonos inteligentes a rastreadores de fitness portátiles, a asistentes activados por voz y televisores inteligentes, muchos de los productos que utilizamos están cada vez más conectados de forma predeterminada. En este Día Mundial de los Derechos del Consumidor, hacemos hincapié en lo que los consumidores quieren y necesitan de un mundo conectado y lo importante que es colocarlos en el centro del desarrollo de estos productos y servicios digitales” enfatiza Consumers International.

Detallan que “los productos inteligentes están conectados a Internet y reciben, recopilan y envían datos. A nivel mundial, actualmente hay 23.1 mil millones de productos inteligentes en el mundo, superando a las personas en una proporción de tres a uno. A medida que más personas se conectan en línea en todo el mundo y nuestra conexión a Internet se vuelve mejor y más rápida, los productos inteligentes se convertirán en una realidad cotidiana para los consumidores en todo el mundo, marcando un cambio importante en la forma en que muchos consumidores interactúan con los productos y servicios”.

Consideran que “la aparición de la tecnología inteligente ofrece muchas oportunidades para los consumidores; Acceso a nuevos servicios, productos más sensibles, mayor comodidad y opciones. Sin embargo, existen algunas causas importantes de preocupación: falta de seguridad, privacidad y opciones significativas sobre cómo las usamos, así como falta de claridad sobre quién es responsable cuando las cosas salen mal. También hay problemas relacionados con la falta de acceso, con millones de personas bloqueadas globalmente de esta nueva tecnología por cargos de datos excesivamente altos”.

En ese contexto, han propuesto que El Día Mundial de los Derechos del Consumidor constituya la “oportunidad de generar un impacto real para los consumidores y recordar al mundo la importancia de observar y hacer cumplir los derechos de los consumidores”.

Con este propósito, prepararon una variedad de actividades en las redes sociales. Una de ellas, su llamado a mercados digitales más justos y #BetterDigitalWorld “alcanzó a 11.1 millones de personas sólo en Twitter. Desde la participación en debates y foros, la realización de talleres con niños en edad escolar y la presentación de programas de radio y televisión, nuestros miembros y colaboradores han tomado conciencia de la necesidad de mercados digitales más justos e inclusivos a nivel mundial”.

En Ecuador, la Tribuna Ecuatoriana de Consumidores y Usuarios, adscrita a Consumers International realizó el video foro denominado “ El INTERNET DE LAS COSAS: Los consumidores digitales y sus derechos”, con la participación de varios expertos que compartieron su análisis con estudiantes de diversos colegios del país, bajo el lema #BetterDigitalWorld.

Normativa vigente

El Ecuador cuenta con la Ley Orgánica de Defensa del Consumidor cuyo objeto es normar las relaciones entre los proveedores y consumidores, promoviendo el conocimiento y protegiendo los derechos de los consumidores, procurando la equidad y la seguridad jurídica en las relaciones entre las partes. (Congreso Nacional del Ecuador, 2000).

Entre los derechos del consumidor se señala el “derecho a la protección de la vida, salud y seguridad en el consumo de bienes y servicios, así como a la satisfacción de las necesidades fundamentales y el acceso a los servicios básicos”. Asimismo, entre las obligaciones del consumidor está “ejercer el consumo racional y responsable de bienes y servicios; preocuparse de no afectar el ambiente mediante el consumo de bienes o servicios que puedan resultar peligrosos en ese sentido.” (Congreso Nacional del Ecuador, 2000).