La FIFA, uno de los mayores organismos de fútbol a nivel mundial se ha visto sumida en el mayor escándalo de corrupción que ha envuelto a esta institución. Al ser la instancia organizadora de la Copa Mundial de Fútbol las marcas organizadoras entran en un gran dilema por mantener o no los lazos con este organismo.

Los patrocinadores no pueden arriesgarse a empañar su reputación, por lo que muchos revisarán sus relaciones con la FIFA, después de las detenciones de 14 dirigentes del organismo. Estados Unidos desató la acusación por dos décadas de fraude, además funcionarios suizos afirmaron que están investigando a los involucrados por conspiración de lavado de dinero, fraude electrónico y extorsión. Estos delitos estarían relacionados con la selección de los países de acogida para las dos próximas Copas del Mundo en Rusia y Qatar.

A pesar de este gran problema en el que se han visto enredados, expertos destacan que tal vez esta no sea razón suficiente para que los patrocinadores abandonen el torneo. La corrupción puede tomar varias formas y para los aficionados suelen ser más importantes aquellas en las que la integridad del juego se ve amenazada como sucede con el dopaje o arreglo de partidos explica Kevin Alavy, director gerente de Futuros Sport + Entertainment, a marketingdirecto.com.

Los patrocinadores

En la página web de la FIFA se pueden ver cinco grandes patrocinadores para el Mundial 2018 en Rusia: Adidas, Coca Cola, Visa, OAO Gazprom y Hyundai Motor Co. Budweiser y McDonalds Corp. También se presentan como anunciantes del torneo.

Tras el escándalo Adidas emitió un comunicado en el que destaca que la marca “está plenamente comprometida con la creación de una cultura que promueve los más altos estándares de ética” y además se insta a la FIFA “para establecer y seguir las normas de cumplimiento transparentes en todo lo que hacen”. La marca dejó claro que planea continuar su apoyo al fútbol “en todos los niveles”.

Es importante destacar que durante el pasado mes de enero, los escándalos de corrupción que ya se venían desatando provocaron que las empresas Castrol, Continenta y Johnson & Johnson decidieron no extender sus acuerdos de patrocinio con la FIFA. Dos meses antes, la aerolínea Emirates y Sony tampoco renovaron sus contratos.

Con situaciones así, las marcas se balancean entre el deseo de una imagen impecable y conseguir acceso a la enorme base de fans que atrae el fútbol. El dilema se ha generado, y es que las empresas pagan decenas de millones de dólares al año, por el derecho de asociar sus nombres con el torneo evento deportivo más popular del mundo.

KVYV