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Tras la creciente ola de concientización sobre el impacto de nuestras acciones en el medio ambiente, la industria del turismo a nivel global ha decidido pasar por un proceso de cambio con el fin de ayudar a conservar el planeta.

Agencias de viaje y ONGs buscan constantemente formas de mitigar el impacto negativo del turismo en el medio ambiente. Uno de los temas sensibles a tratar es el uso de aviones como medio de transporte para turismo. El movimiento Flight-shame empezó en Suecia y se esparció rápidamente por Europa, incitando a las personas a cambiar sus viajes en avión por tren.

The Travalyst initiative, se trata de un convenio creado por el Duque de Sussex junto con Booking.com, Ctrip, Skyscanner, TripAdvisor y Visa que intenta cambiar el impacto de viajar mejorando la conservación, protección ambiental y expandiendo la economía de comunidades locales al fomentar practicas de turismo sustentables en la industria de viaje.

Según los datos de World Tourism Organization ( UNWTO) en el 2018 el número de viajes internacionales creció y se encuentra en 1.4 billones, una cifra dos veces más grande de la que estaba proyectada para el año y se estima que para el 2030 subirá a 1.8 billones.

Según The Travel Foundation el enfoque debe estar en la industria del turismo más no en la responsabilidad del turista para reducir el impacto ambiental del turismo. Según Ben Lynam, el jefe de comunicaciones de la fundación,las compañías deben estar dispuestas a “ repensar sus capacidades para ser más que una organización de marketing. Ellos tienen que tener mucha mas información en sus manos sobre el impacto de nuevo turista en los destinos y entender que significa esto para la infraestructura y para el mantenimiento de monumentos y el medio ambiente.”

Destinos sobrepoblados tales como Amsterdam y venecia han tomado medidas para limitar la entrada de turistas con el fin de preservar las ciudades para el futuro. Venecia empezó a cobrar la entrada de turistas y Amsterdam quitó las letras “ I, Amsterdam” que fomentaban la concentración de gente en un solo lugar.

Otra táctica es enfocarse en turismo de lujo y bienestar, atrayendo a menos personas y llevando a las cuales tienen el capital para gastar más.

En agosto del 2019 el Travel Market Report acotó que con las olimpiadas del 2020 en Jaón, el país va a desviar a los turistas de las ciudades más visitadas que son Kyoto, Osaka y Tokio, promoviendo destinos menos conocidos.

Lynam asegura que, para construir una economía de turismo sustentable, los destinos deben enfocarse en atraer diferentes tipos de viajeros, más no solo visitantes de lujo. Una mezcla de tipos de turistas son la solución para que los precios de los destinos no se disparen y los locales puedan vivir sin problemas.

Los datos recolectados confirman que la aprobación de la industria de viaje ha cambiado d eparte de los consumidores. Booking.com afirma que el 71% de los viajeros a nivel mundial piensan que las agencias de viajes deberían ofrecer más turismo sustentable y el 68% están de acuerdo en que el dinero del turismo debe estar destinado a las comunidades locales. Está claro que la disposición de los clientes para viajar de manera más sustentable a incrementado.