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Los endoscopios, las baterías para autos y los bombillos de luz no tienen el mismo atractivo que los televisores ultradelgados, las computadoras tipo tableta, y los sistemas de videojuegos, por tal motivo, los fabricantes de electrónicos de Japón pretenden seguir en la industria de los aparatos, pero apuntando un poco menos hacia el consumidor.

Los recientes problemas por los que han atravesado: Sony Corp., Panasonic Corp. y Sharp Corp.,  han culminado en grandes pérdidas anuales, motivo por el cual, Panasonic y Sharp incursionan actualmente en el mercado de la energía renovable, y Sony ha dado un salto hacia los aparatos médicos.

El sector de electrónicos fue un pilar de la expansión japonesa al producir televisores, equipos de audio y otros dispositivos tecnológicos para el mercado masivo, sin embargo, la supervivencia a largo plazo de estas compañías dependerá de su capacidad para enfrentar la competencia en el mercado de electrónicos de consumo, donde los márgenes son cada vez menores.

Los nuevos segmentos donde incursionarán estas empresas podrían conducir a los mismos problemas de siempre: compañías japonesas que se abalanzan sobre un mismo sector, pues la abundancia de competidores reduce los precios y la rentabilidad, dificultando de esta manera la proyección global de cualquier empresa.

Sólo en Japón, al menos siete empresas, incluyendo Sharp y Panasonic, venden paneles solares, alrededor de cinco compañías desarrollan baterías recargables para vehículos eléctricos, y la mayoría de los fabricantes de cámaras o electrónicos, tienen en la mira el mercado de salud.

En el 2010, Sony adquirió la empresa de biotecnología iCyt Mission Technology Inc., y el año pasado la firma de aparatos de diagnósticos médicos Micronics Inc, y actualmente está en conversaciones con Olympus Corp., el gigante de fotografía y equipos médicos, para asumir una participación de hasta $633 millones.

Panasonic, por su parte, en el 2009 y 2010, gastó $10.400 millones para adquirir Sanyo Electric Co., para operar paneles solares y baterías para vehículos eléctricos, e invirtió más de $3.000 millones para comprar la porción que no poseía de Panasonic Electric Works, mientas que Sharp pagó $305 millones en noviembre del 2010 por Recurrent Energy LLC, empresa que desarrolla proyectos de generación de energía solar.