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El nuevo iPhone, producto de Apple Inc., podría lograr lo que le ha costado trabajo a la Casa Blanca, el Congreso y la Reserva Federal de Estados Unidos: impulsar la principal economía del mundo.

 

Michael Feroli, jefe para el país de J.P. Morgan Chase & Co, estima que las ventas del nuevo teléfono podrían sumar entre un cuarto de punto porcentual, y medio punto a la tasa anual de crecimiento económico en Estados Unidos en el cuarto trimestre del año en curso, además manifiesta que esto podría proteger la débil economía estadounidense frente a otros riesgos durante los últimos meses del año.

En una nota enviada a clientes, Feroli sostuvo que los analistas de valores de esta empresa esperan que Apple venda alrededor de 8 millones de unidades del nuevo iPhone en los últimos tres meses del año. Si el teléfono se vende por $600 dólares, con unos $200 que se cuentan como componente importados, entonces $400 dólares por teléfono figurarían en la medida del gobierno de Producto Interno Bruto.

Las ventas del nuevo iPhone podrían representar un crecimiento de $3.200 millones para el PIB en el cuarto trimestre, o $12.800 millones a una tasa anual, es decir, un aumento de 0,33 puntos porcentuales en la tasa anualizada de crecimiento del PIB.

Cuando el iPhone 4S salió al mercado en octubre del 2011, más de la mitad del aumento de 0,8% en las ventas básicas minoristas, se registraron en categorías relacionadas a ventas en línea y de computadoras y software. Estas categorías combinadas registraron un gran aumento mensual.

Durante el cuarto trimestre del 2011 la economía de Estados Unidos se expandió rápidamente a una tasa anualizada de 4,1%, y luego se desaceleró a 2% durante el primer trimestre de este año y a 1,7% en el segundo trimestre.

Muchos analistas han reducido sus previsiones de crecimiento económico para el segundo semestre por razones que incluyen la sequía en zonas agrícolas, el alza en los precios del petróleo e incertidumbre sobre las políticas presupuestales de Estados Unidos.