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Con la suscripción de un convenio para ejecutar el proyecto piloto “Polígonos Industriales Eco-Eficientes”, la Fundación Avina y la Agencia de Promoción Económica ConQuito, buscan generar y aplicar “una metodología para crear un modelo de polígono industrial eco-eficiente con criterios de producción más limpia y aprovechamiento de los residuos industriales para generar nuevos productos en una lógica de simbiosis industrial a nivel de economía circular”.

Este convenio surge en el marco de la iniciativa latinoamericana emprendida por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID-LAB), el Programa de 100 Ciudades Resilientes promovidas por la Fundación Rockefeller y Fundación Avina, quienes han elegido a cuatro ciudades en Latinoamérica para involucrar al sector productivo en el desarrollo e implementación de planes de resiliencia urbana. Una de las 4 ciudades elegidas es Quito.

“El proyecto ‘piloto’ trabajará en el estudio de siete empresas dentro del polígono industrial de Ponciano Alto, en la ciudad de Quito. Estas empresas fueron elegidas tras una convocatoria abierta por medio de criterios de selección y son Agroplasticos, Metaltronic, Indima, Ecocaucho, Magic Flavors, Everflor Ecuador, Elasto y como veedor del proceso participará Ómnibus BB (GM OBB)” informó Conquito.

Detallaron además que “a estas siete empresas se les realizará un estudio de eficiencia energética con metodologías de la ONUDI (Naciones Unidas); adicionalmente un estudio de sus residuos, en un trabajo coordinado con la academia, mediante un proceso de investigación y desarrollo para generar oportunidades de aprovechamiento de residuos con un esquema de economía circular”.

También destacaron que “la Economía Circular presenta una alternativa que incluye procesos de innovación dentro de los actuales modelos de producción y consumo que se enmarcan en un esquema de generación de bienes y servicios de valor agregado y bajo impacto ambiental. La ciudad debe reducir la huella ecológica asociada a la producción, tanto en la demanda de insumos (energía, agua, materiales), cuanto en la disminución de la generación de residuos y emisiones.”

“Adicionalmente, se trabajará en generar una estrategia de Responsabilidad Social enfocada al trabajo con las partes interesadas y generación de planes para la disminución del impacto social y ambiental de sus actividades” explicó la agencia.

Pedro Carrasco de Fundación Avina y Daniela Ugazzi de ConQuito presentaron durante el Seminario de Resiliencia de Quito realizado en diciembre, “cómo este proyecto aterriza la Estrategia de Resiliencia de Quito respondiendo a una lógica de economía circular con la participación del sector privado que juega un rol clave en generar resiliencia  con la incorporación de políticas en los procesos productivos que apoyen el cambio en su forma de producción a una producción de menor emisión de la huella de carbono”.