María Soledad Castañeda, gerente de Banca Empresas de Banco ProCredit, destaca que las pequeñas y medianas empresas son importantes motores de la economía y desarrollo del Ecuador, pues se estima que son las responsables de generar cerca del 65% del empleo formal en el país. Asegura que “el reto principal de las PYMES, en 2018, es competir para conseguir una posición en un mercado altamente desarrollado, enfocado en la innovación y la digitalización”.

Comenta que Banco Procredit tiene más de 18 años en Ecuador y pertenece a un holding internacional de capital alemán, que tiene como enfoque brindar financiamiento “principalmente a empresas, sean pequeñas o medianas, y eso es importante para Ecuador, porque sostiene mucho de su economía en empresas de comercio, servicios, industria, manufactura, y agroexportación”

Castañeda dice que le llama mucho la atención la evolución que tienen las empresas ecuatorianas. “Nacen de negocios familiares o como microempresas, y todo su crecimiento depende de la visión del emprendedor o empresario, de cómo identifica oportunidades, cómo logra sortear situaciones críticas y cómo prepara su plan de sucesión, eso es muy importante”.

En este contexto, Banco ProCredit ha generado un documento con consejos para las PYMES que “integra las buenas prácticas que han encontrado en empresas que nacieron como pequeños negocios y que han evolucionado hasta convertirse en empresas exitosas, sean pequeñas, medianas o incluso exportadoras” destaca Castañeda.

Las recomendaciones se sintetizan en 11 puntos:

  1. Establecer metas y objetivos claros. Saber a dónde se quiere llegar y por qué y asociar las metas con indicadores financieros. Esto va a dibujar la cancha
  1. Elaborar un presupuesto y priorizar los gastos. Esto tiene que ver con establecer metas y objetivos. Tiene que ver con el apetito de riesgo, si se quiere ser innovadora, o conservadora. Recomendamos establecer fondos de reserva y no destinar rubros a temas que no están presupuestados o no sean prioridad para el giro de negocio.
  1. Tener diferentes escenarios y un plan B.  Las empresas deben contar con alternativas para puntos clave de su actividad y planes de contingencia.
  1. Revisión y mejora de procesos internos. Todas las empresas deben desarrollar planes de mejora continua, de ahí nace la excelencia y la calidad.
  1. Inversión en nuevas tecnologías. Permite abaratar costos y estar a la vanguardia en el mercado de acuerdo al propio giro de negocio.  La transformación digital en el caso de las PYMES se debe visibilizar en una mejora en cuanto a la inclusión de nuevas tecnologías para la eficiencia de recursos, especialmente en tiempo (procesos que disminuyen las demoras en la producción y eficiencia apoyada en la tecnología), energía (eficiencia energética, energías renovables, gestión de energía) y materia prima (mejoras en los procesos, calidad de la materia prima, reutilización en los procesos).
  1. Inversión en capacitación de personal. El equipo humano es fundamental dentro de toda compañía. Por ello es muy importante que las pymes destinen un porcentaje de sus recursos para capacitar a sus colaboradores ya que esto se verá reflejado en mejores resultados.
  1. ¡Innovar, innovar, innovar! Las empresas deben arriesgarse y tomar decisiones para traer la innovación en el área en que se desarrolla su actividad. Lo que diferencia a unas empresas de otras es la calidad que brindan a sus clientes, donde la capacidad de innovar junto con un servicio excelente, juegan un rol importante, y se evidencian en los siguientes puntos:
  • Productos competitivos
  • Mejor posicionamiento en el mercado
  • Apertura a nuevos mercados
  • Mayor eficiencia interna
  • Mayor rentabilidad
  1. Comunicación interna transparente. Una buena comunicación fortalece la transparencia, lo que desarrolla la confianza tanto de los colaboradores como de los clientes y proveedores hacia la empresa. La confianza es el máximo activo intangible de un negocio.
  1. Análisis de clientes actuales y de nuevos mercados, con desarrollo de una estrategia comercial clara. La planificación estratégica es fundamental para el desarrollo de una empresa. También es importante analizar las oportunidades de exportación para abrirse hacia nuevos mercados.
  1. Establecer alianzas estratégicas. Se terminó la época de “si uno gana, el otro pierde”. Como humanidad es necesario crear alianzas estratégicas que permitan ahorrar esfuerzos y maximizar resultados para la misma causa, teniendo en cuenta un modelo ganar-ganar.
  1. Responsabilidad social y ambiental. La RSE no le corresponde solo a las empresas de grandes capitales. Las PYMES pueden y deben reducir sus impactos negativos y transformarlos a positivos desde su campo de acción. No importa el giro de negocio, las PYMES también pueden incluir en su estrategia a la RSE como eje transversal de su gestión. Esto genera confianza y alta reputación.

La gerente resalta también que con el fin de impulsar este tipo de transformaciones, Banco ProCredit lanzó hace 6 años una línea de financiamiento verde denominada EcoCredit, a través de la cual fomenta un desarrollo económico sostenible, que impulsa inversiones en energías renovables, eficiencia energética y medidas ambientales.

“Ser una empresa verde, además de optimizar los costos en sus procesos de producción a través del ahorro de agua, energía y demás recursos, hace que las compañías sean más aceptadas entre sus públicos estratégicos”.

Finalmente enfatiza en que “las empresas deben invertir en sus colaboradores y hacer que la calidad sea su sello. La capacitación, motivación, compromiso, condiciones de trabajo y ambiente laboral son decisivos para asegurar una relación exitosa, excelente y a largo plazo”.