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Este proceso regulatorio inició el 2011 y debe llegar a su implementación parcial en mayo y a la implementación total en noviembre de este año. Para cumplir este objetivo se creó la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (ARCSA) el 2012. Ahora, a tres meses de la fecha límite, debe aprobar 45.000 etiquetas aproximadamente, según indica Xavier Sisa Cepeda, director jurídico de la Cámara de Industrias y Producción.

 Esto implica retos para los productores del sector de alimentos que representa el 7% del PIB no petrolero. Los semáforos nutricionales que serán aplicados en los empaques deben llevar los colores rojo, amarillo y/o verde, según la asignación que la ARCSA indique. “El problema de este sistema es que puede malinterpretarse por los consumidores, además de que la medida es bastante grande en relación al empaque (¼ de la etiqueta). La medida para obtener el resultado está en gramos y no en porciones como lo hace toda guía nutricional internacional por lo que, de cualquier manera, los consumidores deberemos leer el cuadro nutricional para poder entender exactamente lo que estaremos consumiendo. Un chocolate por ejemplo siempre será rojo”.

Actualmente existen problemas con las aprobaciones de las etiquetas. Según manifiesta Sisa, la Cámara presento un estudio a las autoridades en meses anteriores (cuando aún no estaba definido el tiempo límite) solicitando dos años de plazo  ya que consideraban que sería un período de transición justo para terminar con el stock existente en las empresas productoras; sin embargo las autoridades llegaron a la conclusión de un plazo de 6 meses como máximo.

 Las empresas, en su preocupación de cumplir con lo estipulado por las autoridades, realizarán los ajustes necesarios lo antes posible, pero esperan “ser correspondidos en los tiempos, tal como sucedió al tratarse de una falla técnica que presenta la agencia de regulación en el proceso de registro” dice Sisa.

  Añade que los empresarios solicitaron en las negociaciones que el Ministerio de Salud Pública realice una campaña de educación respecto a este tema para evitar mayores impactos. En dicha acción, la posibilidad de trabajar conjuntamente está abierta por parte del sector privado.

 En relación con el  Reglamento de Etiquetado para artículos artesanales, Sisa comenta que sin duda la ARCSA debería también normalizarlos, sin embargo lo considera un tema complejo.

Foto: ©Gabriel Gignone