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hermelflores“Ventajosamente en el año anterior se produjo una dinamización de nuestro sector, especialmente en el área de la vivienda. Las ventas crecieron en Quito el 20% y en Guayaquil el 14%, que son los parámetros básicos que marcan cómo está nuestro sector a nivel nacional. Esto es muy satisfactorio porque en años anteriores tuvimos varias dificultades tanto así que varios proyectos se detuvieron o no se iniciaron. El principal motivo para el crecimiento de nuestro sector fue las oportunidades de financiamiento que se dieron con el BIESS y el Banco Ecuatoriano de la Vivienda, los recursos que inyectaron estas entidades financieras al sector, hicieron que haya más interés para seguir impulsando los proyectos que se venían ejecutando y creando nuevos”, dijo Hermel Flores, Presidente de la Cámara de Construcción de Quito.

Este 20% de crecimiento en Quito se ha visto reflejado con mayor fuerza en las viviendas con valores de hasta 50.000 dólares. Según Flores la mayor demanda del país está en sectores de menores ingresos. “El 70% de la demanda nacional se ubica en sectores que tienen una capacidad de compra de viviendas con valores de hasta 35.000 dólares”. Se podría decir que hay un desequilibrio en cuanto a la oferta y la demanda pues el sector inmobiliario no se ha enfocado aún en los sectores populares.

Es importante saber manejar este sector, tradicionalmente las empresas inmobiliarias se han orientado a los sectores medios y altos. El sector popular requiere de especialización, experiencia y trabajo.

Para Flores, una de las limitaciones para desarrollar este tipo de proyectos está relacionada con los terrenos, pues el precio de estos impacta directamente en el costo final de la vivienda. En el caso de Quito, las viviendas de menos valor se han ubicado al norte y al sur de la ciudad, y las áreas disponibles están disminuyendo.

“Los municipios deben convertirse en los proveedores de tierra para el desarrollo inmobiliario, caso contrario es difícil que se logre un ordenamiento territorial adecuado”, explicó Flores. Debido al mal manejo de los municipios la gente de manera informal ha adquirido terrenos en sectores que no son los más adecuados.

“Este es un problema nacional y acentuado en ciertas ciudades como Quito y Guayaquil, es algo que históricamente se ha dado por varias décadas, en esto ha tenido una incidencia fuerte la parte política, pues de ciertas personas han manipulado a la población generando una desorganización urbana importante”, señaló Flores.

Según nuestro invitado, este problema refleja la incapacidad de los municipios para hacer una adecuada planificación, controlar y dirigir el desarrollo de la ciudad. Esto ha provocado que a lo largo de los años se deban legalizar tierras y dotar de infraestructura a sectores que no estaban dentro de una planificación.

“Lo ideal es q los municipios tengan una planificación, es decir que sepan a dónde necesitan que crezca la ciudad y qué características deben tener esas viviendas. Hoy en día es necesario que haya una mayor densificación de la utilización del suelo, entonces las viviendas deben crecer en altura y no horizontalmente”, explicó Flores.