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DSC05025Gloria Navas, Directora de Mercadeo de Toyota del Ecuador y Verónica Vizcaíno Directora de Mercadeo de Cinascar, estuvieron en MarketingActivo para hablar sobre el desarrollo de la industria automotriz ecuatoriana en el 2010. «Después del 2009 que fue un año en el que hubo medidas que llevaron a una disminución de ventas en el sector; el 2010 se consolida como un año de recuperación. Al no tener el limitante de los cupos de importación y de las medidas arancelarias extras que nos pusieron en el 2009, lo que hicimos el 2010 fue atender una demanda represada, siendo un año bastante bueno para todas las marcas», dijo Gloria Navas.

Por su parte Vizcaíno comentó que para Cinascar el año 2010 fue bastante interesante, un año en el que se consolido la empresa. Esta marca llegó al país en el año 2006, pero en el 2007 empezó sus operaciones, para el 2009 todas las marcas tuvieron un reto que afrontar por la crisis así que por su parte Cinascar hizo una reingeniería buscando un equilibrio en la empresa. El 2010 fue un año de cosecha, dijo, llegaron nuevos modelos a completar la gama de vehículos que ofrecía la marca.

«Esta combinación de factores, junto con una renovación de la red, un refrescamiento de la fuerza de ventas y de la imagen de la marca; hizo que el 2010 fuera un año que trajo éxitos y cerramos positivamente las ventas», explicó.

Por su parte, Toyota cumplió sus objetivos de vender 8200 unidades durante el año, además se consolidó la presencia de vehículos híbridos en el país, como una propuesta de cambio tecnológico pensando en el cuidado del medio ambiente. Según Navas, el modelo Prius ha tenido una venta de alrededor de 600 unidades en sus dos años de presencia en el país. Así también el Toyota Highlander cuenta ya con 700 unidades vendidas. Estos vehículos han marcado el estilo de vida de los consumidores, que no solo compran por impulso, sino pensando y considerando su entorno además del ahorro de combustible que representa tener uno de estos vehículos.

Navas también habló sobre la expectativa que tiene el sector sobre el alza arancelaria que se pretende dar en este nuevo año. «Esto afectará los precios del sector de importación ya que entre el 50 y 100% del costo de los vehículos importados ya tienen una carga tributaria bastante alta», dijo.

«Hay un tipo de vehículo que la mayor parte de las marcas importamos bajo un arancel del 35%, ahora el gobierno nos impone un 5% adicional, también han una tabla del ICE que va del 5% al 35%. Además tenemos el pago del IVA y otro tipo de gastos que yendo al extremos de la tasa impositiva ya está llegando a un 70% – 80% más del precio original del vehículo», explicó Navas.

En cuanto a qué tipo de vehículos prefieren los ecuatorianos, Vizcaíno comentó que su marca ofrece una gama de vehículos pequeños que implican un bajo consumo de combustible, ideales para la ciudad. «Nuestro cliente es muy sencillo y trabajador, que hace mucho esfuerzo para lograr tener un vehículo, entonces este representa un cambio importante en su estilo de vida», dijo. Los vehículos QQ3 motor 800 y 1100 han sido el puntal de ventas en este segmento de automóviles para Cinascar.

Navas comento que del 100% del pastel de la industria, el 43% son de automóviles de todo tipo, este porcentaje representa la mayor demanda. Luego están los SUV que están cerca del 25% de ventas del mercado, representando también una alternativa al tema de movilización. Las pick ups que representan el 23% de las ventas así como camiones, buses y vans que se ubican entre el 10 y 12% de las ventas.

Este importante 43% del mercado es el que se vería afectado por el porcentaje adicional en el arancel, propuesto por el gobierno. «Se habla del 5% pero el efecto será mayor. Nosotros no creemos que sea una medida adecuada, porque el consumidor final tendrá que pagar este incremento. Debería hacerse un análisis más profundo, donde se encuentren soluciones conjuntas. Esto se trata de un sistema estructural integral de todo el sistema importado, por lo que se debería buscar una manera para causar el menor impacto, y que todos contribuyamo0s a buscar una solución de balance para las importaciones», dijo Navas.

Vizcaíno señaló que para Cinascar esto será un gran reto, siendo una marca nueva en el mercado que apenas está logrando entrar en la participación de mercado. Definitivamente los consumidores serán los más afectados, dijo.

A este problema arancelario, se debe sumar que existen marcas que cuentan con fábricas de ensamblaje en el Ecuador. Tradicionalmente el sector de vehículos ha tenido estas dos fuentes de abastecimiento, el mercado nacional y las empresas importadoras de vehículos, que según Navas han sabido convivir de una manera muy saludable.

«El problema ahora es que el gobierno está poniendo reglas de juego solamente para una parte del mercado. Nosotros como marcas importadoras pedimos que las reglas de juego se reflejen con justicia y equidad, tratando de conservar y tomar en cuenta las inversiones que hemos hecho para el mercado», comentó Navas.