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Javier M. Moguerza1El involucramiento de los partícipes en la metodología Six Sigma, así como la comunicación entre los mismo es fundamental para que el proceso de la formación se lleve a cabo de la mejor manera, dijo Javier M. Moguerza, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid. Comentó algunos tips para que la comunicación fluya entre la alta dirección, mandos intermedios, operarios y técnicos.
Cuando el mando medio está muy comprometido con la metodología y la dirección no, el mando medio debe vender el proyecto demostrando que será beneficioso para la empresa. La mejor manera de convencer es dar a conocer que el proyecto presenta una reducción significativa de costes y una mejora de procesos, aconsejó Moguerza.
Para que el otro lado también aporte, por ejemplo los tenderos, es recomendable hacer que se sientan partícipes del proceso valorando sus opiniones y conocimiento. La motivación y total transparencia de la información acerca de lo que está ocurriendo hacia el operario es muy importante, señaló nuestro invitado.
“La comunicación es un proceso y por ende se puede mejorar”, mencionó Moguerza, antes de dar algunos tips para que la comunicación fluya en una empresa. Siempre se debe comunicar cuando hay un problema, ya sea mediante un informe o una reunión, pero no hay que tener miedo de comunicar errores; la alta dirección debe transmitir que cuando un error se conoce, se lo puede solucionar y que el revelarlo es positivo. El error debe ser comunicado a la persona responsable y aspectos como el ego, deben quedarse atrás cuando de solucionar un problema se trata, añadió.
Six Sigma tiene algunas etapas determinadas que se basan en el método científico: definir, medir, analizar, mejorar y controlar. Cuando existen discrepancias entre departamentos de las empresas, como generalmente ocurre con el comercial y el de mercadeo, todos los comentarios que se hagan deben estar basados en datos objetivos. Hay que organizar un proyecto de mejora con límites determinados y después buscar la manera de medir ayudándose de indicadores claros que reflejen la situación, explicó Moguerza.
Si no hay recursos económicos suficientes para medir, hay la posibilidad de crear una inventiva del personal, pero que permita usar medidas objetivas y que cubran las variables críticas del proceso determinadas en la fase de definición, señaló.