Un reciente informe publicado en marzo de 2026 por la consultora internacional Deloitte identificó cinco tendencias clave que marcan la evolución del marketing en los próximos años: la inteligencia artificial (IA) como sistema operativo del marketing, la creciente presión por demostrar retorno de inversión, el valor económico de la confianza y el propósito de marca, la fragmentación de los canales de descubrimiento de marca y la transformación organizacional de los equipos de marketing.
Marzo 16, 2026.- El estudio advirtió que el contexto actual, marcado por el crecimiento económico moderado, consumidores más selectivos y mayor presión financiera sobre las empresas, “está obligando a las marcas a replantear sus estrategias, sistemas y estructuras internas”.
La IA redefine la operación del marketing
La primera tendencia destacada en el informe señaló que la IA está dejando de ser una herramienta complementaria para convertirse en el verdadero “sistema operativo” del marketing moderno.
Según Deloitte, la IA generativa está transformando procesos completos, desde la creación de contenido hasta la toma de decisiones y la personalización en tiempo real. Esta evolución responde, entre otros factores, al aumento exponencial de la demanda de contenidos personalizados y a la necesidad de mejorar la productividad de los equipos.
El estudio señala que las herramientas de IA han permitido, por ejemplo, multiplicar la capacidad de producción de textos y reducir significativamente los costos de generación de imágenes. En este contexto, los directores de marketing “deberán diseñar sistemas donde la creatividad humana y la automatización funcionen de manera integrada”.
El fin del gasto publicitario sin métricas claras
La segunda tendencia apunta a una transformación en la forma de medir el marketing. Bajo la creciente supervisión de las áreas financieras, las inversiones en marketing están siendo evaluadas como portafolios de inversión, con métricas estrictamente vinculadas al valor económico generado. Deloitte señala que los responsables de marketing deben demostrar de manera clara cómo sus acciones contribuyen al crecimiento de ingresos y al valor del cliente. En este nuevo escenario, la consultora indicó que el gasto publicitario sin medición rigurosa, está llegando a su fin.
La confianza se convierte en valor de marca
Una tercera tendencia se centra en el papel estratégico de la confianza, la reputación y el propósito corporativo. En un entorno digital saturado por contenido generado por inteligencia artificial, la autenticidad se convierte en un activo escaso y valioso. La proliferación de desinformación, deepfakes y preocupaciones sobre privacidad ha erosionado la confianza digital, lo que obliga a las marcas a demostrar con hechos su compromiso ético y social.
Según el informe, aquellas empresas que logren convertir la confianza en un elemento tangible de su propuesta de valor “podrán generar mayor lealtad” del consumidor e incluso justificar precios premium.
El descubrimiento de marca está “fragmentado”
Dentro del análisis también se destaca una cuarta tendencia vinculada a la transformación de los canales de descubrimiento de marca. El modelo tradicional de alcance masivo está siendo reemplazado por un ecosistema “fragmentado” en el que los consumidores descubren productos a través de múltiples plataformas, creadores de contenido, comunidades digitales y redes sociales.
Deloitte señaló que las marcas deberán abandonar las campañas de gran alcance único y apostar por múltiples puntos de contacto culturalmente relevantes.
El marketing reorganiza su estructura interna
En la quinta posición de las tendencias se identifica una “profunda” transformación en la estructura organizacional de los departamentos de marketing. Las estructuras tradicionales, basadas en funciones separadas, están siendo reemplazadas por equipos ágiles, multidisciplinarios y apoyados en tecnologías avanzadas.
Deloitte reflejó en su informe que la demanda de habilidades en datos, automatización e IA está “creciendo más rápido” que la capacidad de contratación del mercado, lo que obliga a las empresas a rediseñar sus modelos de trabajo. En este sentido, el análisis afirma que la agilidad organizacional ya no es opcional, sino una condición necesaria para competir en el nuevo entorno del marketing.
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Víctor Vergara/




