Los adultos conectados utilizan, en promedio, 5,8 fuentes para descubrir marcas y productos, según datos de GWI publicados por DataReportal en Digital 2025. El 32,8% de los encuestados mencionó los buscadores entre sus fuentes de descubrimiento y 32,3% señaló la publicidad televisiva. Cerca de 30% incluyó las recomendaciones personales y 29,7%, los anuncios en redes sociales. Cada participante podía escoger varias respuestas.
El recorrido cambia según la edad. En una encuesta de Sprout Social realizada en 2025 entre 2.280 usuarios de Estados Unidos, Reino Unido y Australia,41% de la generación Z indicó que acudía primero a las redes sociales para buscar información. Los buscadores tradicionales fueron la primera opción para 32% y las herramientas de inteligencia artificial para 11%.
La búsqueda incorpora nuevas fuentes
La inteligencia artificial agrega otra capa a ese proceso. Una encuesta de McKinsey a 1.927 consumidores estadounidenses encontró que 44% de quienes utilizaban búsquedas con inteligencia artificial las consideraba su principal fuente de información. El buscador tradicional fue señalado por 31%, mientras los sitios de marcas y comercios alcanzaron 9%.
Estas herramientas no sustituyen necesariamente a los demás canales. Las personas pueden conocer un producto en una red social, buscar opiniones, consultar una respuesta generada por inteligencia artificial y finalizar la compra en una tienda. Cada punto incorpora información diferente a la evaluación.
La visibilidad de una marca ya no depende únicamente de sus anuncios o de su sitio web. También intervienen reseñas, conversaciones, resultados de búsqueda y descripciones producidas a partir de fuentes externas. La primera impresión se construye así mediante varios intermediarios antes del contacto directo con la empresa.




