Los riesgos relacionados con la naturaleza comienzan a incorporarse a los análisis financieros de empresas e instituciones. Una revisión publicada en 2025 por la Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD), la Universidad de Oxford y Global Canopy reunió más de 600 evidencias procedentes de 360 fuentes para analizar cómo las dependencias y los impactos sobre la naturaleza pueden generar consecuencias financieras.
El estudio encontró evidencia de efectos sobre variables como los flujos de caja, el costo de capital y el acceso al capital. TNFD advierte, sin embargo, que estos riesgos todavía no se evalúan ni divulgan de manera consistente como financieramente materiales y que la evidencia disponible a escala de empresas individuales sigue siendo menor que la existente a nivel agregado.
De la dependencia al riesgo financiero
La relación parte de los servicios que proporcionan los ecosistemas. TNFD identifica entre ellos el suministro y regulación del agua, la polinización, la regulación de riesgos como incendios e inundaciones y otros servicios de los que dependen las actividades empresariales. Los riesgos pueden aparecer cuando esas dependencias o los impactos sobre la naturaleza afectan la capacidad de una organización para operar.
La incorporación del tema a los reportes empresariales también aumenta. El TNFD Status Report 2025 registró 620 organizaciones de más de 50 países o áreas, incluidas instituciones financieras que representan USD 20 billones en activos bajo gestión, comprometidas a comenzar a reportar de acuerdo con sus recomendaciones. TNFD identificó además más de 500 informes de primera y segunda generación ya publicados.
El análisis está llegando también a las áreas financieras. TNFD y Accounting for Sustainability publicaron una guía dirigida a CFO para incorporar las dependencias, impactos, riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza en gestión de riesgos, asignación de capital, valoración, planificación financiera y decisiones estratégicas.
Estos desarrollos muestran cómo la evaluación de la naturaleza se está incorporando a herramientas utilizadas para analizar operaciones, financiación y exposición al riesgo. Las metodologías todavía evolucionan y su relevancia depende del sector, la ubicación de los activos y las dependencias específicas de cada actividad.





