La recomendación entre personas no siempre ocurre de manera espontánea. Algunas empresas diseñan sus productos y servicios para facilitar que sus usuarios inviten a otros, compartan funcionalidades o reciban beneficios por incorporar nuevos participantes. Esta estrategia permite integrar la captación de clientes en la propia experiencia de consumo, en lugar de depender únicamente de campañas publicitarias. El objetivo es que recomendar el producto resulte sencillo y tenga una utilidad concreta para quien lo comparte y para quien recibe la invitación.
El potencial de esta estrategia aparece reflejado en el informe Global Customer Loyalty Report 2026, elaborado a partir de datos de 10.000 consumidores de distintos mercados. Según la investigación, el 68,5 % de los consultados afirma recomendar marcas a sus amigos, mientras que el 53,6 % de quienes realizan estas recomendaciones lo hace más de una vez al año. El estudio también señala que el 72 % compraría más a marcas que permitieran acumular y utilizar puntos de fidelización de manera compartida. Estos resultados muestran oportunidades para integrar las recomendaciones y los beneficios colectivos en la experiencia del cliente.
Otra posibilidad consiste en desarrollar productos cuyo valor aumente cuando varias personas los utilizan conjuntamente. Las herramientas colaborativas, las aplicaciones de comunicación y los servicios que permiten compartir documentos incorporan esta lógica. Cuando una persona invita a un compañero a participar en una actividad, también facilita que ese nuevo usuario conozca el producto. Este mecanismo se diferencia de las reseñas y del marketing con influencers porque la recomendación no depende principalmente de una opinión publicada o de la influencia de un tercero, sino de una interacción necesaria o conveniente para aprovechar el servicio.
Identificar qué momentos de la experiencia justifican una invitación y cómo convertirlos en oportunidades de crecimiento sin generar molestias es el reto de las empresas. Entre los indicadores que permiten evaluar estos mecanismos se encuentran la tasa de invitaciones aceptadas, la conversión de usuarios referidos, su permanencia y el costo de adquisición. Una estrategia de este tipo no garantiza resultados automáticos: necesita un producto útil, incentivos adecuados y una experiencia satisfactoria. Cuando estas condiciones se cumplen, los propios usuarios pueden convertirse en un canal recurrente de incorporación de nuevos clientes.





