Las marcas de Estados Unidos destinaron más de USD 1.000 millones a contratar celebridades para publicidad en 2025. El dato procede de XR, plataforma especializada en operaciones publicitarias, y fue publicado por Business Insider. El desembolso refleja el valor que la industria atribuye a los rostros conocidos.
Una investigación publicada en 2026 por Scientific Reports aporta otra perspectiva. El estudio comparó anuncios turísticos protagonizados por celebridades con versiones que mostraban personas desconocidas. La duración media de la mirada alcanzó 1,92 segundos para las celebridades, frente a 1,54 segundos para los otros protagonistas.
La atención no siempre llega a la marca
Esa diferencia no se trasladó a la atención recibida por la marca. Tampoco produjo una mejora significativa en el recuerdo general de los anuncios. Las piezas con celebridades obtuvieron una puntuación media de memoria de 1,81, frente a 1,64 para las demás.
Los investigadores relacionan este resultado con el denominado “efecto vampiro”. La figura concentra la mirada, pero también puede desplazar al producto y al mensaje. El estudio encontró mejores resultados cuando el público percibió a la celebridad como cercana y coherente con el destino promocionado.
La eficacia de estas alianzas depende, por tanto, de la relación entre celebridad y marca. Las visualizaciones o menciones permiten medir la atención generada, pero no confirman por sí solas una transferencia de valor. La identificación del anunciante, la comprensión del mensaje y la intención de compra completan la evaluación.





