Agosto 17, 2026. – En la era de las redes sociales, la experiencia del cliente puede convertirse en un mensaje que otros usuarios comparten y comentan. Así, la frustración de una persona puede terminar convirtiéndose en un problema de marketing para toda una marca.
La llamada “ira contagiosa” se explica por la capacidad que tienen las emociones negativas de impulsar el boca a boca. Una investigación de la Universidad Libre de Ámsterdam analizó cerca de 500.000 comentarios negativos publicados en las comunidades de Facebook de 89 empresas y encontró que las publicaciones con emociones más intensas tenían mayor probabilidad de difundirse.
El fenómeno también tiene una dimensión económica. El National Customer Rage Survey encontró que el 77% de los consumidores estadounidenses había experimentado algún problema con un producto o servicio durante el 2025.
La queja se convierte en contenido viral
Uno de los casos más conocidos es el de United Airlines. En 2008, el músico Dave Carroll denunció que empleados de la aerolínea habían dañado su guitarra y la compañía no resolvió su reclamo. Como respuesta, creó la canción y el video “United Breaks Guitars”. En apenas tres días alcanzó 1,5 millones de reproducciones, mientras otros usuarios comenzaron a compartir sus propias experiencias negativas.
Según The Guardian, pocos días después, la aerolínea contactó a Carroll y le ofreció compensar el daño de su guitarra. La propuesta incluía cubrir el costo de reparación y entregar USD 1.200 en vales de vuelo. El músico rechazó la compensación y pidió que ese dinero fuera destinado a una organización benéfica.
Además, Rob Bradford, directivo de United, se comunicó personalmente con Carroll para disculparse y pidió autorización para utilizar el video como material de capacitación interna para enseñar a los empleados sobre atención al cliente.
Nestlé y Domino’s también enfrentaron crisis amplificadas por videos en internet. En el caso de Nestlé, Greenpeace utilizó un video contra KitKat para denunciar el uso de aceite de palma y desencadenó una avalancha de críticas en redes. En Domino’s, dos empleados grabaron y publicaron videos manipulando alimentos de forma antihigiénica que superaron el millón de reproducciones en pocos días.
Un análisis de Alterian encontró que las menciones de las tres marcas estudiadas (Nestlé, Domino’s y United Airlines) aumentaron durante sus respectivas crisis mientras el sentimiento positivo hacia ellas disminuyó.
La ira de los consumidores puede afectar la relación comercial
Un estudio de Qualtrics publicado en 2025 estimó que las malas experiencias podrían poner en riesgo cerca de USD 3 billones en ventas a escala mundial, ya que el 34% de los consumidores reduce su gasto después de una experiencia negativa y el 13% deja de comprar completamente a la empresa.
El desafío para las marcas se basa en facilitar los canales de atención, resolver rápidamente los problemas y evitar que el consumidor tenga que exponerse públicamente para conseguir una respuesta.
En marketing, una queja es una señal de que algo falló en la experiencia del cliente y una oportunidad para intervenir antes de que esa experiencia se convierta en la historia que otros consumidores recuerden sobre la marca.




